
Claudio Fabián. "Tapia basura. Planta permanente en el Ceamse". (Foto/AFA)
Por Carlos Ares (*)
Botón de muestra. Uno más en la manga de responsables. El saqueo de una pasión transmitida entre abuelos, padres, hijos, con historias, personajes, leyendas, maestros, amasada en potreros, barrios, clubes, se inició durante la dictadura. El criminal almirante Carlos Lacoste, a cargo del mundial 78, hincha de River que dejó una deuda monumental por sobreprecios en las construcciones de los estadios, en 1979 concedió el poder de la AFA a Julio Grondona, presidente de Independiente. Desde ese sillón, Grondona apadrinó el armado de una “familia” mafiosa. Con favores, viajes, cargos, prebendas, compró dirigentes, extendió su administración fraudulenta a la FIFA. De no estar muerto, estaría preso.













