“Más de 12.000 ojivas nucleares siguen activas, y el
peligroso discurso sobre la fuerza militar como garante
de paz resurge con fuerza”, dice el autor

El hongo nuclear de la bomba atómica de Hiroshima, poco después de su explosión,
el 6 de agosto de 1945. (Foto/Universal History Archive)
Por Marcos González Gava (*)
Cuando a las 8.15 AM del 6 de agosto de 1945 detonó la bomba atómica Little Boy sobre Hiroshima, la temperatura del ambiente llegó a 5.000 °C. Recibí esta información mientras recorría el Museo Memorial de la Paz, ubicado en pleno epicentro de la explosión, lugar que visité en febrero de 2024.


