Por Magalí de Diego
Todos los cambios pueden generar miedo e incomodidad. En los últimos tiempos, la tecnología avanzó de forma tan vertiginosa que estos sentimientos se hacen presentes en muchas esferas de la vida. El área educativa no está exenta y, para alegría de muchos y preocupación de otros tantos, la inteligencia artificial llegó para quedarse. ¿Cómo se incorporan estas herramientas al aula? Con su uso, ¿el alumnado perderá su capacidad de producción y razonamiento? ¿Apareció para reemplazar a los docentes?


