Por Félix V. Lonigro
Las diferencias ya consolidadas entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvieron a visibilizarse desde la apertura presidencial de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. En este contexto, el Presidente ha declarado “la guerra” a su vice, y evalúa mecanismos constitucionales destinados a destituirla, o bien mecanismos de presión destinados a provocar su renuncia. Pues debería saber el primer mandatario que los primeros no existen, si no es a través de un juicio político, y que los segundos van por otro andarivel, de dudosa validez institucional.













