Por Claudio Jacquelin
Fue tan explícito, inverosímil y evidente (u obsceno) que la mayoría de la dirigencia política quedó en virtual estado de shock durante horas hasta que atinó a expresarse y mucho más hasta que se decidió a iniciar alguna acción concreta. Mientras tanto, gran parte de la sociedad ya expresaba durísimas críticas y destilaba indignación e ironía en las redes sociales.






