Por Rosa Montero (*)
Este artículo es como una cápsula del tiempo. Ya sabéis, porque lo he repetido hasta el aburrimiento, que, por cuestiones de imprenta, debo redactar el texto 15 días antes de que se publique. Lo que significa que escribo siempre para la posteridad. Os hablo a vosotros, seres del mañana, y os voy a contar en qué momento del ayer estoy.


