
Arturo Pérez-Reverte. El equipo argentino refleja "una cierta detestable sociedad".
Por Sergio Sinay (*)
Uno de los aspectos menos señalados de la Copa del Mundo que finalizó el domingo 19 de julio es que anidaba en ella un virus, y que con el andar del torneo se desataría una epidemia. El virus del wokismo, término que, al parecer, nació en 1962, en plena lucha por los derechos civiles de la población negra estadounidense, cuando el novelista William Melvin Kelley publicó en The New York Times un artículo titulado “If You’re Woke, You Dig It (‘Si estás despierto, lo desentierras”). Convertido en fenómeno cultural el wokismo se expandió en la última década por el mundo, como una forma extrema del pensamiento políticamente correcto, que deriva, al fin, en pensamiento hipócrita, sesgado e intolerante.







