
Simpatizantes demócratas festejan el triunfo partidario y la derrota republicana en
las elecciones de medio término del último martes. (Foto/EFE)
Por Eduard Ribas i Admetlla
Una ola azul, el color de los demócratas, barrió este martes a los republicanos del control del Congreso de Estados Unidos y derribó bastiones conservadores como Texas, en un duro castigo al presidente, Donald Trump, que afrontará los últimos dos años de su mandato con una oposición capaz de bloquear su agenda.







