
Rollo May y Víktor Frankl. Grandes pensadores y psicoterapeutas existenciales.
Por Sergio Sinay (*)
La libertad avanza mientras la responsabilidad retrocede. Es un fenómeno anómalo, puesto que libertad y responsabilidad son hermanas siamesas imposibles de separar. Quizás la explicación se encuentre en el hecho de que lo que en realidad avanza, al menos según el peculiar vocabulario y la curiosa concepción de quienes así lo proclaman, no es la libertad, sino una mediocre simulación de ella. Sólo una idea infantil, arbitraria o autoritaria de la libertad puede reducir este preciado valor al capricho de quien usa ese eslogan a su antojo. La noción de libertad nace a partir de la comprobación de que existen los límites, de que, entre el deseo, la voluntad, la pretensión o la imposición y la realidad hay distancia y existen imposibilidades.







