
Karl o Groucho. El marxismo, como toda la política, en su vaivén.
Por Sergio Sinay (*)
En las elecciones legislativas del 28 de octubre de 2005, Eduardo Lorenzo, “Borocotó”, cuyo nombre y apodo fueron heredados de su padre, célebre periodista deportivo, era elegido diputado nacional por Compromiso para el Cambio (antiguo nombre del hoy agonizante PRO). El 9 de noviembre de ese año, doce días más tarde, anunciaba su pase al oficialismo tras una reunión con Néstor Kirchner cuyo contenido fue secreto. “Espero que esto se tome como una decisión y no como una deserción”, declaró entonces. Vana esperanza.







