
Santiago Caputo y Karina Milei
Por Claudio Jacquelin
La ley de Murphy es infalible. Como suele ocurrir, la crisis estalló no solo en el momento menos pensado sino en el más inoportuno. La explosión a cielo abierto de la disputa interna del oficialismo durante el fin de semana pasado llegó en medio del escándalo por las compras y gastos suntuarios del jefe de Gabinete Manuel Adorni, del que el Gobierno no logra salir, y cuando los reclamos de distintos sectores sociales volvieron a irrumpir en las calles.







