viernes, 14 de abril de 2017

La decisión de Carrió, con fecha de vencimiento

Elisa Carrió

Por  Analía Argento

En Cambiemos hay un protocolo. Elisa Carrió también tiene el suyo y además, desde que usa Twitter, “juega” entre el silencio y las bromas públicas a través de la red del pajarito como acaba de volver a hacer con su paseo en bicicleta.

Avisó hace mucho que la decisión sobre su candidatura la daría a conocer después de Pascua y en el Gobierno especulaban con que este fin de semana no atendería el teléfono.

Con muchos en vilo sobre su futuro electoral, salió de su casa de campo y ‘despertó’ a sus seguidores con fotos y video. Y el domingo está invitada al almuerzo de Mirtha Legrand, mesa donde se cocina mucho más de política que lo que se come.

La última semana la líder de la Coalición Cívica-ARI reunió a varios de sus colaboradores en su casa de Exaltación de la Cruz y habló con el Presidente de la Nación. De esas mesas de trabajo y de esas conversaciones salieron algunas decisiones pero aún falta “la” decisión.

La agenda de Carrió no es apta para ansiosos. En su entorno solo dicen que se ocupará estos días de avanzar contra el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti y que tal vez desempolve alguna denuncia contra la administración K. El otro tema fuerte, en ejercicio de la presidencia de la comisión de Relaciones Exteriores, será Venezuela. Macri desafió a la oposición parlamentaria a definirse a favor o en contra del autogolpe de Nicolás Maduro y el Tribunal de Justicia y ahora, con la ayuda de Carrió, podría buscar una declaración del Congreso para la convocatoria a elecciones en aquel país.

Las especulaciones sobre la postulación de la diputada en la Ciudad volvieron a tomar fuerza tras la salida de Martín Lousteau de la embajada de Estados Unidos. En ese escenario la estrategia sería buscar un triunfo contundente para Cambiemos (según anticipan la mayoría de las encuestas) y frenar al mismo tiempo el crecimiento político del ahora ex embajador. A Horacio Rodríguez Larreta no le conviene tener a Lousteau como  adversario: todavía le pesa el ballottage en el que tuvo que enfrentarlo en 2015. Tal vez sí le convenga a la Casa Rosada que Lousteau compita contra Carrió, sobre todo si se tiene en cuenta que la suma de los votos, que las encuestas anticipan en ese escenario, de Cambiemos vs ECO, sería por lo menos 60%. La ecuación puede leerse de diferentes maneras: la versión más optimista es la que señala a ella y a él en el mismo interbloque en el futuro Congreso mientras que la menos optimista advierte sobre la poca confianza que les genera él. Suma en contra el enojo de funcionarios de la Casa Rosada con la “libertad de acción” que dio la UCR en varios distritos por lo que por ejemplo en Capital y Santa Fe habría enfrentamiento entre los socios de Cambiemos. Una solución alternativa, con menos chances, sería que Lousteau se presente como candidato a legislador porteño.

La otra opción para Carrió es que no sea candidata en Capital y lo sea en Buenos Aires lo que sería sinónimo de liberar la zona para el economista, salvo que el electorado en este año prefiera elegir fuerzas políticas y no nombres propios a la hora de votar.

En cualquier caso hasta ahora Carrió no decidió y todo queda en el plano del podría ser. Ni siquiera María Eugenia Vidal o Rodríguez Larreta tienen sospecha sobre qué hará.

En Buenos Aires el oficialismo –lo dicen todas las encuestas- no tiene candidatos que puedan hacer campaña sin la camiseta y la compañía de Vidal por lo que la estrategia es nacionalizar y poner en debate el modelo de país y no las figuras de las listas.

“Un candidato que me ahorre trabajo”, bromeó días atrás en privado la gobernadora sobre cuál sería su candidato ideal. Esta semana, quien más chances tiene, al menos gracias al guiño de Rogelio Frigerio, Mario Quintana y Emilio Monzó, es el ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich. Es un hombre puramente PRO que además refuerza el discurso por un cambio en la educación en un año con conflicto docente fuerte. Esa pelea revitalizó la polarización entre “buenos” y “malos” entre el kirchnerismo y Cambiemos. Además en el Gobierno le reconocen a Bullrich, a pesar de algunos errores, su perfil como comunicador de las ideas de la alianza que gobierna. No se descartan sin embargo ninguno de los nombres que se mencionan desde hace mucho: Facundo Manes y Gladys González y hasta sigue en carrera, al menos para Vidal, el intendente Jorge Macri. De hecho la gobernadora lo pone en la lista de quienes pueden liderar las peleas simbólicas de Cambiemos contra el sistema político tradicional y contra el kirchnerismo, como hizo ella, en una polarización que está dejando fuera a todas las terceras fuerzas.

A pesar del buen diálogo, ni la gobernadora sabe qué decidirá Carrió. Sí advierten en su entorno que la diputada deberá definirse antes de saber si Cristina Fernández de Kirchner será o no candidata, misterio que consideran sólo se develará el día de cierre de listas.

Sí saben que, en cumplimiento del protocolo del oficialismo, Carrió hablará primero con el Presidente de la Nación. Y después con Horacio Rodríguez Larreta y con María Eugenia Vidal. En el medio quedó Mirtha Legrand que seguramente tendrá alto rating el domingo pascual.

© El Cronista

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