viernes, 20 de enero de 2017

“DEVOLVEMOS EL PODER AL PUEBLO”

Donald Trump juró este viernes como el 45° presidente de los Estados Unidos en una ceremonia realizada 
en las escaleras del Capitolio.

Donald Trump jura como presidente de Estados Unidos ante el juez de la Corte
Suprema, John Roberts. (Foto: TNYT)
Mundo - Donald Trump, nacido en Nueva York hace 70 años, se ha convertido en el presidente 45º de Estados Unidos con su país y el mundo en tensión. Donald Trump ha jurado el cargo en las escaleras del Capitolio, en Washington, ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

Cientos de miles de seguidores y también de opositores colmaron el "Mall", la avenida que parte del Congreso, donde son vigilados por 28.000 miembros de las fuerzas de seguridad.

Tres expresidentes asistieron además de Obama a la investidura: Jimmy Carter, George W. Bush y Bill Clinton. La esposa de Bill, Hillary, que perdió ante Trump la chance de convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos, también está presente.

Trump prestó juramento al mediodía sobre dos biblias: una que le regaló su madre en 1955, y la de Abraham Lincoln, que luchó por la abolición de la esclavitud, también utilizada por Obama hace cuatro años. Luego pronunciará un discurso de unos 20 minutos.

El discurso de Trump

"Hemos reunido un gran esfuerzo para reconstruir el país y restaurar sus fuerzas. Juntos vamos a determinar el rumbo de los Estados Unidos. Damos gracia a Obama por su gran ayuda durante esta transición, han sido magníficos. La ceremonia de hoy sin embargo, tiene un significado importante. Estamos transfiriendo el poder de Washington y devolviéndoselo al pueblo.

Washington no compartió sus riquezas. Los empleos se marcharon y las empresas cerraron. El Gobierno se protegió a sí mismos. Sus victorias no han sido las victorias de Uds. Y mientas ellos celebraban, no había mucho que celebrar en todo el país. Todo cambia ahora mismo: éste momento es su momento y les pertenece a ustedes.

Ésta es su celebración. Éste es el país de Uds. El 20 de enero será recordado como el día en que el pueblo será quien está a cargo de esta nación. Los hombres y mujeres ya no serán olvidados.

En el epicentro de este movimiento, existe la convicción de una nación que existe para los ciudadanos. Esta matanza termina aquí mismo. Somos una nación, sus sueños son nuestros sueños.

El juramento es un juramento de fidelidad a todos los americanos. Hemos defendido las fronteras de otras naciones mientras rehusamos defender las nuestras. Y hemos gastado millones de dólares en ultramar mientras se caía la industria estadounidense. Hemos enriquecido otros países, mientras que nuestra economía se disipó en los horizontes.

La riqueza de la clase media se ha diluido. Pero ése es el pasado. Tenemos que proteger nuestras fronteras, para proteger nuestros empleos

La protección nos llevará a mayor fortaleza. Yo trabajaré con todo aliento y nunca les daré la espalda. Estados Unidos comenzará a ganar de nuevo, como nunca antes. Vamos a recuperar nuestras fronteras, nuestros caminos y nuestros trabajos. Construiremos puentes y vía ferroviarias por toda la maravillosa social. Vamos a sacar al pueblo del Bienestar Social para que se pueda reconstruir el país con la mano de obra estadounidense. Compren productos de Estados Unidos. Vamos a buscar buena voluntad con las naciones del mundo.

Vamos a unir al mundo contra el radicalismo islámico. No debemos temer. Estamos protegidos por nuestros militares y aún más importante que esto: estaremos protegidos por Dios. Por último, tenemos que pensar mayormente. No vamos a aceptar políticos que hablan y no hacen nada acerca de sus quejas. No les permitan a nadie que les diga que no se puede luchar. No vamos a fracasar. Nuestro país va a prosperar de nuevo. Estamos en el nacimiento de un nuevo milenio dispuestos a abrir los misterios del espacio, dispuestos a liberar la Tierra de las enfermedades terrenales. Un nuevo orgullo sanará nuestras divisiones. Todos sangramos la misma sangre. Todos saludamos a la gran bandera de Estados Unidos.

Sus sueños nunca más serán ignorados. Juntos vamos a hacer Estados Unidos orgullosa, segura, y sí, juntos, vamos a hacer de los Estados Unidos un gran país. Que Dios bendiga a los Estados Unidos".

Protestas

Del Medio Oeste estadounidense a la capital, en el este, los manifestantes llegaron para manifestarse en una celebración que no podían detener pero estaban desesperados por interrumpir: la toma de posesión de Donald Trump.

Portaban diversos carteles: “Rechaza y resiste”, “Solo es el títere naranja de Putin”, “Enfurécete contra la muerte de nuestros derechos”.

La principal consigna era “somos manifestantes pacíficos”, pero, conforme se acercaba el mediodía, habían sido reventadas varias ventanas en el centro de Washington y en el aire se olía el gas pimienta lanzado por la policía.

En diferentes puntos de acceso a la ceremonia de inauguración, los manifestantes se unieron de brazos para intentar bloquear el paso.

“Este es nuestro derecho, plantarnos aquí”, dijo Mica Reel, de 21 años.

La resistencia ya había empezado cuando Trump prestó juramento al mediodía. Algunos se reunieron desde la madrugada para protestar contra las políticas migratorias propuestas por el ahora presidente durante la campaña, todos portando gorras negras con la leyenda: “No es mi presidente”.

“Es importante que dejemos claro que vamos a pelear contra su agenda desde el primer día”, dijo Ramah Kudaimi, de 30 años y parte de la junta de directores del Centro para la Paz de Washington, que ayudó a organizar la protesta.

Este sábado también está planeada una marcha de mujeres masiva en Washington, con réplicas alrededor del país e incluso en diversas ciudades del mundo.

Informe: El País, DPA y Agensur.info

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