jueves, 18 de septiembre de 2014

EDUCACIÓN MILITANTE [La que debe ser]

Por Martín Risso Patrón
«Se le va a venir una gran movida comunitaria en toda la provincia de Buenos Aires...»

[El golpista militante Luis D’Elía, refiriéndose a Daniel Scioli, quién dijo que vetará una ley propuesta por su mujer, la de D’Elía]

 La militancia da para todo

Se aprobó una ley en la legislatura de la provincia de Buenos Aires, autorizando la creación de algo así como “escuelas comunitarias” para el nivel inicial, las que serán gestionadas por agrupaciones militantes, en domicilios particulares, pagadas por el Gobierno. 

Sus docentes no tendrán como requisito básico estar titulados y matriculados a partir de sus estudios, para ejercer la docencia. 

La norma educativa sancionada, que lleva el título Ley de Incorporación de la Modalidad de Escuela Comunitaria al Sistema de Educación Formal deberá ser promulgada o vetada por el ejecutivo de Scioli y de Mariotto. A propósito, Scioli se enteró de la sanción de la norma estando en Alemania, y tardó una semana para decir “la veto”, a lo que el fascista provocador, patotero y golpista D’Elía amenazó: “Se le va a venir una gran movida comunitaria en toda la provincia de Buenos Aires”, que dijo además que el Gobernador es un ignorante porque decidió vetar la Ley por “ignorancia, porque no sabe”.

En el caso de promulgarse la norma, esos establecimientos [para llamarlos de algún modo] pasarán a denominarse "escuelas de nivel inicial" y quienes están al frente de los cursos con los menores serán considerados maestros, con todos sus derechos legales. Adiós Jardineras y que les garúe finito. Claro, en caso de ser militantes, en una de esas, conservan el puesto y el lugar de trabajo oficial. Si no, a buscar el marroco en otra cosa archivando el título y las ilusiones.

El argumento fundante del proyecto aprobado, fue redactado por la diputada kirchnerista bonaerense Alicia Sánchez, esposa de Luis D’Elía, y sostiene en su concepto principal: "[...] reconocer el valor y la dignidad del trabajo que mujeres y hombres sostienen cotidianamente en las instituciones comunitarias, motivadas con el único objetivo de promover la inclusión social a través de la educación". De la dignidad y el valor del trabajo profesional docente, niente. De la Militancia profesional docente, menos. La militancia, agencia planera de colocaciones.

“Militancia”, las cosas por su nombre

No me apure Doña Clota, que estoy con el diccionario de la Real Academia de la Lengua, y le contesto. Mire vea, la que higieniza el buen decir para que nos entendamos, nos informa que la palabra “militancia” designa a un conjunto de militantes en una determinada organización; y “militante”: simplemente es el que milita. Tal grado de generalidad de estos términos, exigen que, para su buen uso, vayan acompañados de algún modificador, que los ponga en un sitio comprensible [contexto, que le dicen]; así, tendríamos militante kirchneristamilitante de la profesión docentemilitante fascistamilitante pacifista, entre millones de contextos. Y si me vienen con “militante social”, nones, por lo mismo.

Paso a explicarle que todos los que laburan para la sociedad son “militantes sociales”, es un sofisma aquello de que los militantes sociales fueron inventados por el Régimen. Por lo tanto, los docentes titulados como tales en un centro educativo, con habilitación legal para ejercer, son “militantes sociales”; es tan obvio esto, que meterlos en la misma bolsa de los planeros es cuanto menos un insulto al estudio, a la preparación y a la misma militancia social.

Y ya que dije sofisma, no puedo evitar señalarle al Régimen que está utilizando la mentira, como los sofistas de las plazas ateneas que se divertían planteando a los transeúntes cuestiones con apariencia de verdad para ganarse unos cuantos dracmas y poder comer. El Régimen, Doña, juega con las palabras y las generalizaciones para ganar ese espacio populoso que le queda entre los desplazados por él mismo, porque el espacio popular ni le pertenece, ni les ha pertenecido nunca; ese lugar del Pueblo que es el espacio de los laburantes, los desplazados de la “militancia”, los pobres cada vez más pobres, los nuevos y los viejos desocupados, y los viejos a secas, los jubilados. Los docentes, a los que persiguen, apalean, expolian y maltratan; ahora resulta que ni el título les vale. Total “...vení, hacete militante, y te damos un plan en forma de laburo jardinero, que los giles pagan”. Y las Jardineritas que andan con su goma EVA, su ropita profesional de colores y con sus ojos llenos de ilusión terminarán, con suerte, de cajeras en un Mc Donald o cualquier truchez comercial de las tantas que se permiten aquí y ahora.

El Régimen abandonó hace mucho a la Educación

Alberto Sileoni [62] fue claro cuando apoyó los desmanes de los muchachitos militantes en un templo católico al que se colaron, meando, quemando y destrozando un espacio digno del respeto de todos, como todo templo o sitio del Pueblo, creyente o no. O la titulada pomposamente como “Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional” [titulación fascista, si las hay] a cargo del filósofo militante K, más no del pensamiento filosófico, Ricardo Forster [57], que le adjudica a su titular "asesorar y elevar las propuestas" a la ministra Parodi "en cuestiones de pensamiento nacional y latinoamericano", según dispone el artículo 2º del anexo del decreto nacional 833/2014, que creó el cargo y que lleva las firmas de la presidente de la República, de Jorge Capitanich y de Teresa Parodi [ministra de Cultura]. Otra del sofisma: Qué se entenderá aquí por cuestiones de pensamiento nacional y latinoamericano.

También abandonó el Régimen a la Educación cuando se legalizaron los títulos de la trucha Universidad de las Madres, alma máter de la militancia malhablada como su propia rectora, la viejecita a la que no le deslegitimo la bronca, pero que es agresiva, muy agresiva y procaz, muy procaz.

En fin

En este punto digo basta, Doña Clota. Estamos en el horno. Con tanto admirador de Stalin, como Diana Conti; con tanto discriminador como el matrimonio D’Elía; con tanto busca ideológico como los  Forster y Sileoni...

Lo único, lo único que se me ocurre en esta desolación, es rogarles a los dirigentes gremiales docentes que respondan por una sola vez, una sola, a sus bases, olvidándose de sus circunstanciales pelajes partidarios; que militen, por dios, para defender la dignidad de la profesión que en el planeta K este que divaga con nosotros encima está siendo pisoteada; que recuperen la Educación.

Un planero es un ser humano, Régimen. No utilices la pobreza concreta ni la carencia moral que vos mismo impulsas, para fabricar punteros. Ser planero no es un destino digno ni mucho menos. Hazlos estudiar, haz desaparecer la condición indigna del Ni-Ni; potencia las Escuelas y respeta a los Profesionales docentes; respeta al pobre, ponlo a estudiar, porque haciéndolo planero estás engendrando un monstruo que te va a devorar, y con vos, devorará a la República.

Edición impresa en Semanario "Nueva Propuesta", Salta

Digital: www.agensur.info

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