Por Hernán De Goñi
La decisión de poner en suspenso el régimen de incentivos para la denominada economía del conocimiento abrió una controversia esperable. La ley, votada con
amplio apoyo político y empresario en 2019, es una palanca para estimular el crecimiento de un sector que genera empleo y divisas. Por eso resultó llamativo que el Ministerio de Desarrollo Productivo frenara
su vigencia sin mucho aviso previo.

