Gabriel García Márquez y el periodismo |
Si me preguntasen cuál es el oficio más hermoso del mundo, quizá respondería: el avisador de caza. No sé si se mantiene, pero existía en tiempos
en algunos bosques franceses, vestía de verde y llevaba un cornetín para avisar a los animales de que se aproximaba la temporada de caza o, expresión paisana, la hecatumba, con los grandes depredadores humanos armados de escopetas y la impaciencia del cobrador de trofeos.