lunes, 2 de diciembre de 2019

«ESTO ES UN PLAN ORDENADO POR EL GOBIERNO SALIENTE»

Cristina Kirchner no se prestó a la indagatoria, insistió en 
“la existencia del lawfare” y dijo que a ella la “absolvió 
la historia”

Cristina Kirchner al llegar, este lunes, a los tribunales de Comodoro Py, donde debía
prestar declaración indagatoria. (Foto/NA)
Judiciales - Con una defensa enfática, Cristina Kirchner declaró este lunes en el juicio por presunto direccionamiento de la obra pública. En su exposición, la vicepresidenta electa apuntó contra la Justicia y el Gobierno nacional. Irónica, dijo: “No sé cómo tuve tiempo para gobernar porque me la pasaba haciendo asociaciones ilícitas”.

Comenzó su declaración denunciando “la existencia del lawfare” y consideró que el rechazo del Tribunal Oral Federal N°2 para transmitir en vivo la audiencia es “una clase práctica del lawfare en Argentina llevado a cabo por este tribunal”, en una causa que “tuvo una difusión mediática en vivo y en directo inédita”.

“Y ni que hablar cuando comenzó el juicio: se transmitió en vivo y en directo toda la acusación. Nunca en mi vida escuché un guión en lugar de una acusación fiscal”, expresó la senadora, que llegó a Comodoro Py pasadas las 9.30 y empezó a declarar después de las 10, luego que los jueces ratificaran que no aceptaban su pedido de televisación, reiterado más temprano por su abogado Carlos Beraldi.

La expresidenta recordó que el juicio -que empezó el 20 de mayo- “era tema en 20 millones de programas de televisión” y “hubo cinco audiencias completas que fueron transmitidas en vivo y en directo, y en los pasajes más escabrosos del guión fiscal apuntaban a mi cara”.

“Eso es el lawfare: que los medios de comunicación publiciten cosas que no figuran en el expediente o que no son delitos para conformar a la opinión pública y con eso los jueces no tengan otra alternativa que condenar. Eso es para presionar a los jueces probos. Es para construir mediáticamente lo que no pueden comprobar jurídicamente”, subrayó.

Directamente mirando a los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso, la vicepresidenta electa enfatizó: “¿No les parece que tiene impacto que la vicepresidenta de la Argentina esté acusada de asociación ilícita, de ser la jefa de una banda? ¿En serio les parece que no?, ¿en serio me lo dicen?, ¿en serio?”.

CFK habló de la causa como “un plan ordenado por el gobierno saliente”, que “utilizó la Oficina Anticorrupción y la UIF para impulsar las causas judiciales”. Criticó el rol de Laura Alonso al frente de la OA, al remarcar que “se modificó el decreto para que pueda asumir” como titular de ese organismo, y señaló que el titular de la UIF es “Mariano Federici, un exfuncionario del FMI”.

“El gobierno que se va tenía una mesa judicial que decidía quién iba preso, quién no, a qué empresario había que apretar para que no vaya preso, para que venda sus empresas”, lanzó e insistió: “El plan fue ideado para una feroz e inédita persecución para quien fuera dos veces presidenta de la República”.

También le apuntó a la Justicia por la “multiplicidad de procesamientos” en su contra, e ironizó: “Soy jefa de cuatro asociaciones ilícitas. La verdad que no sé cómo tuve tiempo para gobernar porque me la pasaba haciendo asociaciones ilícitas”.

En un fuerte discurso, Cristina se quejó de que “siempre” le tocan causas en su contra que están a cargo de los jueces Claudio Bonadio o Julián Ercolini, quienes afirmó son “arbitrarios”. Además, recordó que estuvo dos años sin fueros, pero “bastó que sea electa senadora (en 2017) para que pocos días antes dicten mi prisión preventiva, cuando ya contaba con fueros. Entonces dijeron ‘Cristina no va presa porque se ampara en los fueros’”.

En otro pasaje, la exmandataria cuestionó la filtración de conversaciones telefónicas suyas y aseguró que hay “persecución” contra sus hijos, el diputado nacional Máximo Kirchner y Florencia Kirchner, que permanece en Cuba desde marzo pasado bajo un tratamiento médico.

“Se la pasaron buscando la ruta del dinero K en las Islas Caimán. El dinero de la sucesión, el de los plazos fijos que habíamos convertido en dólares no estaban en un paraíso fiscal, estaban a nombre de mi hija, una de las herederas, en un Banco Galicia, que es un banco nacional”, sostuvo. Resaltó entonces que “el dinero no había salido de esas cajas por años” y ese dinero “estaba en cada una de las declaraciones juradas mías y de Néstor”.

Sin dejar de lado la ironía, y basándose siempre en el concepto de Lawfare, Cristina apuntó contra todos los funcionarios judiciales que la acusaron. Para todos ellos utilizó un apodo. Al fiscal ante el tribunal oral, Diego Luciani, lo llamó " guionista", por la acusación fiscal que leyó en junio en este proceso oral. A los fiscales que investigaron en primera instancia, Gerardo Pollicita y Juan Ignacio Mahiques, los llamó " corsarios judiciales" -por haber pedido su indagatoria tan solo ocho días después de empezar a intervenir en el expediente-, y al juez federal de primera instancia, Julián Ercolini, lo llamó " mutante".

Al apuntar contra el juez Ercolini, la vicepresidenta electa acusó: “Ercolini es el mismo que provocó que mi hija se enfermara. Cambió el gobierno y cambió Ercolini, por eso lo llamo ‘el mutante’. Me sobreseyó a mí y a Néstor Kirchner. Fue en 2011 y Néstor se había muerto en 2010. Es la primera vez que sobreseen a un muerto”.

La senadora, acusada de favorecer a Lázaro Báez a través de 51 contratos millonarios durante sus gobiernos, se preguntó que “Lázaro Báez, que siempre vivió en Santa Cruz, ¿por qué Néstor no lo hizo empresario los 16 años que fue gobernador? Ni pintar el nombre en las paredes sabían en Buenos Aires y ustedes dicen que tenía desde Santa Cruz un plan maestro para saquear la obra pública. Pero por favor, digan cosas lógicas. Por Dios, para mentir hay que saber mentir”.

“El hecho de que una persona sea amigo y tenga empresas no es delito. Si no, como lo llamarían al amigo del alma del presidente (en referencia a Nicolás Caputo) que se quedó con las empresas energéticas que saquearon los bolsillos de los argentinos”, retrucó.

Y, en ese sentido, dijo: “Todos los presidentes lo hicieron. El doctor Menem se trajo a todos los funcionarios de La Rioja, inclusive puso a uno en la Corte Suprema. El único presidente que no puso amigos en la Corte es acusado por el Poder Judicial de la Nación de ser miembro de una banda de asociación ilícita”.

“Citen a Alberto Fernández”

Cristina Kirchner trajo al debate a Alberto Fernandez para enviar un nuevo mensaje a los jueces. "El responsable en materia administrativa y penal es el jefe de gabinete porque es quien ejecuta el presupuesto de la Nación argentina. Van a tener un problema porque van a tener que citar al Presidente de la República. Pero será interesante escuchar lo que tiene para decirles", dijo la expresidenta.

Y agregó, irónica: "Yo le digo a los Albertos, Alberto Fernández y Alberto Beraldi, que son profesores de la facultad y muy buenos, ¿Ustedes les cuentan a los alumnos lo que pasa en Comodoro Py?".

Su última afirmación, en el momento más tenso de la audiencia, fue dirigida a los jueces del tribunal. Con la voz quebrada, les dijo: "Estoy frente a este tribunal que es un tribunal del Lawfare, que seguro tiene la condena escrita. No me interesa. He elegido la historia. A mí me absolvió la historia y a ustedes seguramente los va a condenar la historia".

Pasadas las 13.30, Cristina Kirchner salió de los tribunales de Comodoro Py devuelta a su departamento ubicado en Recoleta. Durante su exposición, dos canales de televisión transmitieron un fragmento de la declaración, pero una vez que lo advirtieron desde el tribunal silenciaron la audiencia.

Informe: Parlamentario.com, LN y Agensur.info

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