miércoles, 14 de junio de 2017

Muere Ernestina Herrera de Noble

Era la directora del diario Clarín, viuda del fundador de ese matutino, Roberto Noble. Protagonizó duros choques 
con el kirchnerismo.

Ernestina Herrera de Noble, directora del diario Clarín,
falleció este miércoles a los 92 años.
Nacionales - La empresaria periodística Ernestina Herrera de Noble, una de las principales propietarias del Grupo Clarín, murió este miércoles a los 92 años, según confirmó ese medio de prensa.

La viuda de Roberto Noble dirigió el diario Clarín durante casi cincuenta años y se convirtió en una de las mujeres con más fortuna de la Argentina.

Durante su gestión al frente de Clarín, el diario pasó a formar parte del mayor multimedios del país.

En los últimos años, la empresa protagonizó fuertes tensiones con el gobierno de la ex presidenta Cristina Kirchner.

La empresaria había nacido el 7 de junio de 1925 en la ciudad de Buenos Aires, y a comienzos de la década del 50, siendo bailarina de flamenco, conoció a Roberto Noble, entonces del diario Clarín.

En 1967, contrajo matrimonio con el empresario periodístico, quien murió dos años más tarde y a partir de allí ocupó la dirección del diario, respaldada por el economista y político desarrolista Rogelio Frigerio.

“Llegué con una tremenda determinación: debía continuar la obra de Noble. No imitándolo, porque las personas son insustituibles y cada uno tiene su estilo. Pero sí teniendo presentes sus principios”, sostenía en una entrevista la directora de Clarín al recordar el momento en el que asumió su cargo.

Bajo su conducción, el diario se transformó en el más vendido de habla hispana y el octavo en el mundo. De este modo, comenzó su proceso de diversificación a otras tecnologías de la comunicación, como la radio, la televisión, el cable e Internet, que posteriormente conformaron el Grupo Clarín.

Durante la última dictadura militar, el diario Clarín, junto con La Nación y La Razón pasaron a controlar la empresa Papel Prensa, la mayor productora de papel del mercado nacional.

Durante su carrera recibió numerosas reconocimientos, entre ellos la Legión de Honor en grado de oficial por el gobierno francés, la Orden al mérito de la República de Italia, la Real Orden de Isabel la Católica de parte del gobierno español y el Premio al Logro Editorial por la Asociación Mundial de Periódicos.

Fue miembro del Instituto de Prensa Internacional y del Consejo del Museo Internacional de Televisión y Radio, y la primera editora latinoamericana en integrar el Comité Consultivo de la UNESCO para la Libertad de Prensa.

En 2002, atravesó uno de los momentos más dolorosos de su vida. El 17 de diciembre de ese año, el entonces juez federal de San Isidro, Roberto Marquevich, la detuvo sin siquiera haberla citado a declarar, basándose en una denuncia carente de pruebas sobre la posibilidad de que los hijos de la Herrera de Noble fueran hijos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar. Pocos días más tarde la Cámara Federal de San Isidro ordenó su excarcelación.

Al tiempo, la Justicia destituyó al magistrado por haber ordenado la detención sin causa, prejuzgando y con manifiesta enemistad.

Las primeras sospechas respecto del origen de sus hijos se habían querido instalar durante el menemismo a través de personajes vinculados a los servicios de inteligencia. Años más tarde, ya en el kirchnerismo, la denuncia volvió a reflotar, apalancada en una ofensiva mediática sin precedentes. La persecución incluyó la toma compulsiva de muestras genéticas de los hijos de la directora de Clarín, el allanamiento a sus domicilios, la modificación de leyes y hasta la amenaza por parte de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de recurrir a tribunales internacionales si un fallo judicial no favorecía su postura.

En 2011, tras contrastar el ADN de los hermanos Noble Herrera con todas las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos, se determinó que no eran hijos de personas desaparecidas. Aunque este resultado fue reconocido por todos los organismos de derechos humanos, la familia Noble no recibió ningún tipo de disculpas. La Justicia determinó el sobreseimiento de la directora de Clarín en todas las instancias.

El caso Noble fue el más grave de los hostigamientos que sufrió la directora de Clarín y el Grupo en general. Pero se inscribió en una escalada mucho más amplia y sistemática, que incluyó más de 1200 acciones directas entre 2008 y 2015. A ellas se refirió Ernestina Herrera de Noble en uno de sus últimos discursos al personal del diario.

“Hoy Clarín vive tiempos que ponen a prueba nuestra fortaleza y nuestra templanza. Nunca pensamos que, en democracia, el ejercicio de nuestra tarea nos traería tan duras consecuencias. Nunca pensamos que la persecución y los ataques podían adquirir métodos tan brutales. Han puesto todo el Estado contra nosotros. Pero nos seguiremos defendiendo con la verdad y con la ley, como siempre. Este es el costo que pagamos por negarnos a canjear nuestra independencia. Este es el costo que pagamos por seguir reflejando la realidad. Mostrando lo que el poder quiere ocultar o disfrazar. No conseguirán que nos apartemos de nuestro compromiso con la sociedad", precisó en esa ocasión.

Informe: Agencias

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