jueves, 5 de mayo de 2016

HAY 4 MILLONES DE NIÑOS POBRES EN LA ARGENTINA

Fue durante la gestión de Cristina Kirchner. Crecería ese número por los últimos aumentos del actual Gobierno. UNICEF y la Universidad Nacional de Salta 
elaboraron el documento.

Nacionales - Tres de cada diez chicos argentinos son pobres, lo cual equivale a alrededor de 4 millones de personas en un universo que abarca desde recién nacidos a adolescentes de hasta 17 años, según un relevamiento difundido este jueves por UNICEF.

El estudio, realizado junto con la Universidad de Salta sobre la base de datos oficiales de 2015, reveló que a un millón y medio de menores no les llega la Asignación Universal.

Del total de chicos pobres, el 8,4%, unos 350 mil, lo son en extremo, aunque la cifra podría ser aún mayor si se consideran los fuertes aumentos de precios registrados en lo que va del año.

Los datos del estudio denominado "Bienestar y Pobreza en niñas, niños y adolescentes en Argentina" fueron el resultado del cruce de las mediciones oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC del 2015 y de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados -conocida por sus siglas en inglés, MICS-, realizada entre 2011 y 2012.

El relevamiento tomó a 25 mil hogares de todo el país y la metodología fue desarrollada conjuntamente con la Universidad de Oxford y el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE) de la Universidad Nacional de Salta.

Jorge Paz, Sebastián Waisgrais y Javier Curcio -autores del trabajo- explicaron al diario La Nación que no existen cifras para comparar lo sucedido en la última década con este tipo de índices, pero que los datos que reunieron indican que este esta pobreza núcleo se mantuvo estable en el tiempo, con una reducción entre 2005 y 2010, y un avance de la misma en los últimos cinco años. Incluso este medio contó en septiembre pasado que el INDEC de Guillermo Moreno avanzó en 2011 con un proyecto de índice multdimensional de pobreza pero lo dio de baja en 2014 sin publicarlo, luego de que le presentaran los datos a Axel Kicillof. Ese indicador reflejaba una pobreza multidimensional en general de 25,8% para 2012.

Desde fines de diciembre, el nuevo INDEC de Mauricio Macri no difunde índices de pobreza e indigencia. El primero -tras nueve años de destrucción en la Encuesta Permanente de Hogares impulsada por el kirchnerismo- se dará a conocer el 28 de septiembre, según el calendario del organismo. Una semana antes (el 22 de ese mes) se publicarán las canastas básica y alimentaria. No será un dato multidimensional sino uno basado en los ingresos.

El último dato alternativo sobre la pobreza lo entregó la UCA a comienzos de abril. Estimó a fines de 2015 había en el país un 29% de pobres. Además señaló que las primeras medidas del actual gobierno (devaluación) habían impulsado a 1,4 millones de argentinos a la pobreza. La universidad también difundió un índice multidimensional: según ese índice, más de la mitad de los argentinos sufre alguna carencia o privación.

"La situación más compleja se da de los 0 a los 5 años, en la primera infancia", afirmó Waisgras, especialista en monitoreo y evaluación de programas de Unicef. "Las probabilidades de caer en la pobreza o de sufrir más privaciones están muy relacionadas a la situación laboral de cada cabeza de hogar. Impacta mucho la inestabilidad laboral y si se trata o no de un asalariado registrado", agregó Paz. Esas probabilidades aumentan 3,4 veces en estos casos.

La educación también es un factor clave a la hora de definir la pobreza multidimensional. Según Waisgras, hay once veces más de probabilidades de que una persona caiga en la pobreza cuando el jefe de hogar no terminó la primaria. También hay una consideración regional, que es clave. La probabilidad de ser pobre de un niño que reside en el noroeste argentino es 6,5 veces más alto que la de un niño que vive en la Ciudad de Buenos Aires.

"Cuando se mira sólo la pobreza por ingresos se deja afuera de las mediciones a uno de cada cinco chicos", justificó Wiasgrais. De acuerdo con la medición de Unicef, las privaciones en información (acceso a Internet, TV, teléfono fijo y móvil, computadora), protección contra la violencia doméstica, salud y tiempo para jugar son, en ese orden, las más significativas en la Argentina. Esas cuatro dimensiones explican un poco más del 63% de la pobreza.

"El país no puede seguir sosteniendo que la pobreza infantil es una deuda pendiente", criticó Waisgras y cerró: "Hay que poner esta situación en la agenda rutinaria de las estadísticas para poder definir políticas públicas de intervención con una mirada integral sobre la pobreza".

Informe: NA y LN

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