Por Silvia Ons (*)
Siguiendo a Schopenhauer, Freud (Freud, S., “Obras completas”, “Pulsiones y destinos de pulsión” - AE. Vol. XIV, 1979) distinguió las pulsiones de autoconservación, que sirven a la conservación del individuo, de las sexuales, que tienden a la conservación de la especie.



