Por Relato del Presente
Podía fallar y falló, pero vamos, que nadie pensó que
llegaríamos tan lejos. Quizás una de las pocas cosas por las que el
kirchnerismo podría sentirse representada por esta Selección es precisamente en
haber perdurado con la imagen que dio en su primer partido. Pero la comparación
queda ahí, no más, dado que los pibes llegaron a la final gracias a la mejora,
mientras que estos cristianos perduran a pesar de comerse un tortazo tras otro.