
Milei y Novelli, en una clase con alumnos "gold" y muchas selfies
Por Martín Rodríguez Yebra
Mauricio Novelli tenía 25 años recién cumplidos y un ansia de fortuna que parecía ajena a su realidad. El encierro de la pandemia le hizo replantear la vida en 2020. Dejó un puesto administrativo en un banco y se propuso crear un instituto para enseñar a invertir. Una rápida señal del destino alimentó sus ilusiones: contactó por redes sociales a Javier Milei, se conocieron y lo convenció de sumarse al proyecto como promotor y ocasional profesor.

