martes, 8 de marzo de 2022

«EL ACOMPAÑAMIENTO DEL CONGRESO VA A SER DECISIVO PARA FORTALECER EL ESTADO»

El ministro Martín Guzmán dio detalles del acuerdo 
alcanzado con el Fondo Monetario y volvió a pedir 
la aprobación de los legisladores


Nacionales
- Ante las comisiones de Presupuesto y Finanzas de la Cámara de Diputados, sin referencias a ningún tipo de herencias y limitándose a detallar la manera como se llegó al stand by del FMI de 2018 que ahora se busca refinanciar, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dio detalles del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional repitiendo muchos de los conceptos vertidos el pasado 28 de enero en el que se anunció el preacuerdo.

Arrancó planteando que es la primera vez en la historia en que un acuerdo entre el Gobierno el staff del FMI será puesto a consideración del Congreso, tras lo cual describió primero qué se busca alcanzar con el acuerdo. Y en ese sentido señaló que la Argentina “enfrenta una situación de un gran potencial desestabilizador la deuda, la combinación de la carga y la secuencia de vencimientos”.

Advirtió entonces que “la Argentina no cuenta con recursos para hacer frente a los vencimientos acordados en 2018, lo cual pone en un clarísimo riesgo la estabilidad de la balanza de pagos en tiempos muy próximos”.

El ministro habló del objetivo de “seguir en el curso de la recuperación de actividad y poder atacar la inflación, si no lo podemos resolver, lo que se enfrentaría es una situación significativamente más difícil y dañina en el frente cambiario, inflación, empleo, actividad y todo el frente social”.

Al referirse a cómo llegamos hasta aquí, refirió a los dichos del jefe de Gabinete, que lo había antecedido, y habló del acuerdo stand by por el cual se terminaron desembolsando 44.500 millones de dólares. Ante ello el país enfrenta un horizonte de 19 mil millones en vencimientos para el año 2022; 20 mil millones para el 2023, y la única forma de pagar es mediante un programa con el FMI.

El ministro Guzmán detalló a continuación el perímetro de financiamiento de un nuevo programa. “Lo que se ha concretado es un perímetro de financiamiento equivalente a la deuda del programa stand by de 2018, de 44.500 millones de dólares: no se está agregando un solo dólar de deuda a lo tomado”, explicó.

Tras ello Guzmán explicó que el FMI no es un acreedor estándar. “Son los países del mundo, con un conjunto de reglas definidas por sus miembros; no solo prestan, para llegar a un acuerdo hace falta tener un programa de préstamos -expresó-. De modo que lo que se ha negociado es un acuerdo que tiene como base un programa que incluye un conjunto de políticas y condiciones que son consistentes con los objetivos económicos y sociales a los que estamos apuntando”.

Guzmán señaló que “ninguno de los objetivos del programa pudo ser alcanzado y que las condiciones y premisas no ayudaron al logro de los objetivos trazados, sino que empeoraron la situación económica y social”.

En ese marco señaló que se ha definido un esquema macroeconómico y estructural en cuanto a los principios que conforman el programa que daría lugar a un acuerdo. En ese marco, Martín Guzmán señaló que, primero, “el principal limitante al crecimiento económico sostenido es la restricción de divisas, externa, y por lo tanto resulta fundamental potenciar el desarrollo de los sectores capaces de generar divisas”.

Es necesario profundizar el mercado de capitales, a efectos de poder contar con mayores posibilidades de ahorro y financiamiento en moneda local, más confianza para lidiar con el problema histórico de la dolarización. “A diferencia de lo que es convencional en el FMI, aquí no hay una filosofía en la cual el Estado cumple un rol que daña en lugar de ayudar”, señaló, reiterando a continuación que en el acuerdo alcanzado “no hay ninguna reforma que implique quita de derechos, no hay ninguna reforma previsional, no hay reforma laboral”.

El ministro de Economía señaló respecto del programa macroeconómico que “se trazan tres criterios de desempeño: reservas internacionales, resultado fiscal y financiamiento monetario del Banco Central al Tesoro”.

En cuanto a la acumulación de reservas internacionales previstas, para 2022 se prevé que sea de 5.800 millones de dólares; para 2023, 4.000; y para 2024 5.200 millones de dólares.

El objetivo es “ayudar a poder atacar el mal inflacionario con más fuerza, para que haya estabilidad macroeconómica y eso permita seguir en la senda de la recuperación económica y atacar los problemas sociales más acuciantes como es la pobreza”.

A continuación habló del sendero fiscal que el plan propone seguir. “Se ha buscado conjugar objetivos en función de las restricciones de financiamiento. Primero, poder ayudar a apuntalar la recuperación económica en curso, con el Estado jugando un rol para eso, a partir de una política fiscal moderadamente expansiva; segundo objetivo: contribuir a un desarrollo más virtuoso en el mediano plazo”.

En cuanto a reasignación de los recursos del Estado, señaló que se buscará “seguir potenciando el crecimiento de la inversión en los segmentos que más ayudan a tener una economía dinámica”.

“Se continua expandiendo la inversión en infraestructura pública y cumplir con la ley de financiamiento de la ciencia y tecnología, para aplicar el conocimiento a la producción”, agregó.

Desde lo fiscal, continuó Guzmán ante los diputados, “también apuntamos a seguir estableciendo un camino de fortalecimiento del crédito y profundizar un camino de fortalecimiento de nuestra moneda, por eso es tan importante seguir bajando el déficit fiscal para depender menos del endeudamiento y de la emisión monetaria”.

Según especificó el ministro, el sendero de resultado primario en relación al producto bruto para los próximos tres años es de 2,5% para 2022; 1,9 para 2023 y 0,9% para 2024. “Junto a eso se plantea una reducción de la emisión monetaria”, remarcó, destacando que los números que están definidos en el acuerdo al que se ha alcanzado es que el financiamiento monetario al Tesoro en 2022 sea del 1% del producto, en 2023 sea 0,6 % del producto, convergiendo a 0 en el 2024.

En otro pasaje de su exposición, el ministro de Economía se refirió al ejercicio 2020, donde como consecuencia de la pandemia y las medidas implementadas por el Gobierno “se recurrió a una emisión monetaria del 7,7% en 2022 y 3,7% en 2021”, cosa que atribuyó a la falta de crédito. “Es lo que considerábamos que había que hacer y ahora es el momento de establecer un camino que de una forma decidida fortalezca a nuestra moneda, y hay un conjunto de cuestiones por abordar, ir reduciendo la emisión”, reconoció Guzmán.

Sobre esta base, dijo, se busca atender la generación de empleo y reducir la inflación. En ese sentido, el esquema parte de que la inflación tiene múltiples causas, remarcó. “En primer lugar es necesario que Argentina no choque contra situaciones de crisis de la balanza de pagos, porque implican una depreciación del tipo de cambio y eso hace saltar la inflación”, señaló y habló de “no tener cargas de deudas insostenibles que desestabilicen la situación cambiaria; y por otro lado poder establecer una evolución de las exportaciones netas que le permita al país contar con las divisas que permitan sostener el crecimiento económico que requiere de divisas”.

“A la hora de atacar la inflación, lo primero que debemos enfrentar es un tema productivo, y después mejorar el perfil de las políticas públicas”, señaló, para luego hablar de “poder anclar expectativas, de ahí el objetivo de acumular reservas internacionales”.

También se apunta a que haya un crecimiento del poder adquisitivo de los ingresos. “Es necesario desde el punto de vista macro para apuntalar la recuperación”, sostuvo.

Martín Guzmán destacó las condiciones de financiamiento que se incluyen en este acuerdo y las características de funcionamiento de estas condiciones de financiamiento. “En una negociación con el Fondo Monetario hay dos niveles: uno es el que se da con el staff del FMI, con el que se negocia un esquema de compromisos de políticas; está el nivel de los accionistas que están representados en el directorio del FMI. Las condiciones financieras de los programas de facilidades se basan en reglamentos generales. La Argentina en el seno del multilateralismo ha estado por una parte trabajando en construir consensos internacionales para una mejora de los reglamentos, por otra parte lo que he descripto es lo que se ha estado negociando”, señaló.

“El acuerdo al que llegó el Gobierno es de facilidades extendidas; cada desembolso se comienza a pagar 4 años y medio después de producido el desembolso, y se termina pagando 10 años después de producido el desembolso, en 12 cuotas equivalentes -detalló. Tiene una duración de 2 años y medio, que los compromisos desde el punto de vista del esquema de políticas rige por un período de dos años y medio, se programan 11 desembolsos a lo largo de programa. El primero ocurre apenas el directorio apruebe el programa y cada desembolso ocurre cuando se completa cada revisión, que son cada 3 meses”.

Así las cosas, en caso de aprobarse este acuerdo, la primera revisión sería en el mes de junio y la última en septiembre de 2024.

“Este programa tiene un perímetro de financiamiento igual al de 2018, lo que se logra es tener el financiamiento para hacer frente a los pagos programados en el programa stand by de 2018”, comentó. Y agregó: “Como ya hubo pagos de amortización de capital, va a haber una acumulación neta de reservas respecto de la posición actual sobre la base de lo aquí programado”.

Aclaró también la cuestión de la secuencia de las aprobaciones. Tras el debate de este programa por parte del Congreso y si sucede la aprobación, el directorio del Fondo Monetario tratará la aprobación correspondiente.

Para concluir, Guzmán habló de las consecuencias de lo que se está tratando y los caminos que enfrenta el país. “Es nuestra responsabilidad marcar lo tan desestabilizante que potencialmente es la situación que Argentina enfrenta en caso de no poder contar con las condiciones para poder refinanciar la deuda del programa stand by de 2018”, advirtió.

“Aquí enfrentamos caminos que se bifurcan”, dijo, precisando que “lo que el Gobierno ha estado haciendo es construir una solución al problema. Este es un paso muy importante; el acuerdo que hoy trae al debate en el Congreso establece un camino transitable, un principio de solución a un problema realmente muy grave para el desarrollo que se contrapone a una alternativa que es un crecimiento de la incertidumbre que no puede redundar en nada mejor. Que por el contrario va a generar una situación de profundo stress cambiario, con consecuencias inflacionarias, consecuencias negativas sobre la actividad económica, sobre el empleo y la pobreza”.

Guzmán concluyó señalando que “se han estado defiendo los intereses de la patria, defendiendo condiciones que queremos cumplir, porque consideramos que este es un programa para la recuperación, lo queremos cumplir y nuestro compromiso es efectivamente cumplirlo. El acompañamiento del Congreso va a ser decisivo para actuar de una forma que fortalezca a la República y nos fortalezca como Estado o Nación”.

Informe: Parlamentario.com

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