viernes, 14 de junio de 2019

La prioridad de Schiaretti pasa ahora por evitar fugas del PJ hacia el cristinismo

Alternativa Federal hace muy poco y antes del fin: ahora, Juan Schiaretti quiere
impedir la fuga de dirigentes del PJ cordobés hacia el cristinismo.
Por Julián Cañas

Ante la desaparición de Alternativa Federal, el gobernador Juan Schiaretti decidió concentrarse en Córdoba: impulsará una lista propia de candidatos a diputados nacionales y tratará de evitar fugas del PJ provincial hacia el cristinismo.

Ayer, hubo versiones de que Natalia de la Sota sería tentada para encabezar en Córdoba la boleta del Frente de Todos que lideran Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Esto fue desmentido desde el entorno de la concejala y legisladora provincial electa, pero encendió alarmas en el Centro Cívico.

El gobernador sabe que el cristinismo intentará quedarse con parte del PJ provincial, en la confrontación con el presidente Mauricio Macri.

En este contexto, Schiaretti ya decidió apostar todas sus fichas a una lista corta de candidatos a diputados nacionales, liberando a los intendentes del interior para trabajar por cualquier postulante a la Casa Rosada.

Schiaretti –y también De la Sota en su momento– vivió embates del kirchnerismo para quedarse con parte del peronismo local.

Los K comenzaron a trabajar sobre la tensión interna que generó la postura de Schiaretti de alimentar a Alternativa Federal, dividiendo el PJ nacional.

Esta estrategia quedó trunca el miércoles pasado, cuando el espacio se rompió.

Las salidas de Miguel Pichetto, que arregló con el macrismo; de Sergio Massa, que acordó con el cristinismo, y la decisión de Urtubey de irse con Lavagna, vaciaron a Alternativa Federal.

Hasta último momento, el gobernador jugó por este espacio. El apoderado del PJ provincial, el diputado nacional Paulo Cassinerio, estuvo en Capital Federal siguiendo de cerca la últimas negociaciones para la presentación de las alianzas nacionales.

El gobernador mantenía el apoyo hacia Juan Manuel Urtubey como candidato presidencial del espacio que colaboró a fundar.

Sin embargo, el mandatario salteño decidió hacer un acuerdo con Roberto Lavagna, lo que alejó a Schiaretti de este nuevo grupo político.

Inquietud

En las reuniones con intendentes y legisladores provinciales que encabezó el ministro de Gobierno, Carlos Massei, nadie levantó la voz para cuestionar la estrategia nacional del gobernador.

Aunque al Centro Cívico llegó la inquietud de muchos intendentes que no querían quedar pegados al Gobierno nacional, al impulsar un espacio que dividía al PJ nacional.

Como siempre lo hizo, cada vez que se complica el escenario nacional, Schiaretti se refugia en Córdoba.

El plan será impulsar candidatos propios, con la consigna de “defender los intereses de la provincia”.

Esto fue algo que los peronistas ya pregonaron en la última campaña legislativa –en 2017– sin buenos resultados: Cambiemos les sacó 18 puntos de diferencia.

Los funcionarios schiarettistas admiten que será “complicado” participar de una campaña nacional, sin un candidato presidencial, pero el objetivo será austero: conseguir las dos bancas que renueva y evitar fugas masivas hacia el cristinismo.

En su momento De la Sota y también Schiaretti debieron lidiar con el intento del kirchnerismo de apoderarse del PJ cordobés.

En sus 12 años en el poder nacional, los K nunca lograron incomodar a los líderes locales de la conducción del partido.

Con la confirmación de la fórmula Fernández-Fernández, el gobernador sabe que tendrá un desafío importante en los comicios presidenciales. Y otro superior, si el cristinismo vuelve al poder: contener al PJ local.

Por lo pronto, la decisión de liberar a los intendentes para que elijan qué aspirante presidencial respaldar, fue una vía de escape de tensiones.

© La Voz

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