jueves, 9 de agosto de 2018

ABORTO / SENADO RECHAZA EL PROYECTO

Hubo 38 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones.  
La iniciativa no podrá volver a ser tratada este año.

Nacionales – Con la presencia de 71 legisladores, el Senado de la Nación rechazó este jueves a la madrugada, por 38 en contra, 31 a favor y dos abstenciones, el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo aprobado por la Cámara de Diputados en la histórica sesión del 14 de junio último, cerrando así la puerta a la posibilidad de que la Argentina ingrese al grupo de países en los que rige la legalización del aborto.

Después de más de dieciséis horas de debate, la fuerte resistencia a la iniciativa no hizo más que consolidarse. La primera señal en ese sentido la dio José Alperovich (PJ-Tucumán), uno de los últimos senadores que quedaban sin revelar su voto, al anunciar que se sumaba a la oposición al proyecto.

El pronunciamiento de la Cámara alta implica un duro golpe para el colectivo de organizaciones de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, ya que la iniciativa no podrá volver a discutirse hasta el 1 de marzo del año próximo.

Como miembro informante, el presidente de la Comisión de Salud, Mario Fiad, expuso en primer lugar su postura contraria al proyecto, respecto del cual señaló que “el derecho a la vida está por convertirse en el más débil de los derechos”. Sostuvo que este tema “nos atraviesa horizontal y verticalmente como sociedad, nos interpela desde la tragedia que significa el aborto y que pone en tensión derechos que son fundamentales”.

El senador radical, quien fue encargado de conducir los debates en comisión, afirmó que el proyecto “es claramente violatorio de la Constitución Nacional” y de los tratados internacionales “suscriptos por nuestro país; también de las normas legales sancionadas”. En este sentido, dijo que en dichas normas se reconoce “a la persona por nacer como sujeto de derecho” y al “derecho a la vida desde la concepción”.

Posteriormente, el titular de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Pedro Guastavino, aclaró que inicialmente él estaba en contra del aborto legal, pero al cabo del debate que se dio en ambas cámaras comprendió que “la única forma de entender esto es desde el lado de la salud pública”.

El entrerriano cuestionó la clandestinidad “que pone en riesgo la vida”, para señalar luego en cuanto a los costos que deben absorberse por el sistema de salud, “disminuyen drásticamente en un escenario de aborto legal, seguro y gratuito”. Asimismo, dijo, “prácticamente se eliminan las internaciones por abortos con complicaciones y con ello los recursos destinados a este supuesto”.

Guastavino remarcó que “por sobre todo se eliminan las muertes maternas por complicaciones”, algo que puso como “horizonte de todos los que apoyamos este proyecto”.

A su turno, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera, aseguró que la ley de interrupción voluntaria del embarazo “no resuelve el problema de la clandestinidad” de esta práctica. Además, el senador del bloque Justicialista puso en duda la constitucionalidad de la ley.

Mera enfatizó que durante los debates en comisión “no pudo escuchar qué sustancia mágica, qué proceso biológico se produce en la semana 12 o 14 para que una vida valga más o menos a partir de ese momento preciso”.

“No hay forma de decirle a un médico que hasta el día de la semana 14 tiene que practicar la eliminación de ese feto, y el día después va preso”, cuestionó el senador del bloque Justicialista, y se preguntó “cómo se le explica” a un médico que “un día es un servidor público y al otro un asesino”.

Otra de las oradoras fue Inés Blas, quien puso a disposición su renuncia a la Banca de la Mujer, pero ratificó su rechazo al proyecto aprobado en la Cámara de Diputados, al advertir que “se vulnera el derecho a la vida”.

“Desde mi condición de militante siempre trabajé en defensa de los derechos de la mujer, y lo seguiré haciendo. Sin embargo, y a efectos de despojarme de las presiones que intentan ejercer para que cambie el sentido mi voto, pongo a disposición mi renuncia a la comisión”, anunció Blas, del bloque Justicialista.

El tono del debate -chato y alejado del ruido y la multitud de las calles- solo subió con algunos pocos discursos, como el de la tucumana Beatriz Mirkin, que se quejó a los gritos: “¡Acá todo es no! ¡No al proyecto, no a las modificaciones!”.

La legisladora confesó que le “duele horrorosamente” este tema. “Se habla de tenerlos (a los hijos) y entregarlos en adopción. Miren: si hay algo que me pone la conciencia ya sacada es que planteemos eso… he estado en el Poder Ejecutivo de mi provincia y he visto a los chicos que no se aceptan en adopción, y no es porque la Justicia los demore, ¡es porque no los quieren a los chicos si son negritos!”, exclamó, mientras la vicepresidenta Gabriela Michetti intentaba tranquilizarla.

Otra intervención que dejó tela para cortar fue la de Rodolfo Urtubey. Al referirse a los casos de aborto no punible por violación, señaló: “Realmente habría que ver aquellos casos, porque hay algunos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación”.

Discurso de Cristina Kirchner

Uno de los discursos más esperados del debate por el aborto legal era el de Cristina Kirchner, que habló minutos después de la 1 de la madrugada del jueves. La expresidenta ratificó su voto a favor y reveló por qué cambió de opinión, si bien aclaró: “Yo siempre he votado por la vida, y he gobernado por y para la vida”.

“Voté por la vida cuando votamos la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final; cuando votamos el parto humanizado en 2004; la protección integral de niños, niñas y adolescentes; la educación sexual integral”, enumeró la senadora del Frente para la Victoria-PJ.

También repasó como logros de la era K “la votación sobre los derechos del paciente; la ley integral de protección contra la violencia hacia la mujer; el matrimonio igualitario; la identidad de género; y la modificación del Código Penal para incluir la figura del femicidio”.

Fue entonces cuando se refirió puntualmente –y por primera vez desde que se lanzó el debate parlamentario- al proyecto de aborto legal: “Se puede estar de acuerdo o no, pero estamos rechazando un proyecto sin proponer nada alternativo, y la situación va a seguir siendo la misma”.

“Si tuviera la certeza de que rechazando la media sanción no hay más abortos en Argentina, no tendría dudas en levantar la mano, pero los abortos van a seguir produciéndose en Argentina”, avizoró la exmandataria, y añadió: “No es una cuestión de convicciones o de creencias, sino de dar respuestas como legisladores a un problema que existe”.

Cristina confesó que no fue su hija Florencia quien la hizo cambiar su posición sobre la ley de aborto: “Las que me hicieron cambiar de opinión fueron las miles y miles de chicas que se volcaron a la calle. Verlas criticar pero también describir la realidad de una sociedad patriarcal nos debe colocar a todos en un lugar distinto”.

También les dejó un mensaje a las manifestantes: “No se enojen con las religiones, las Iglesias o los sacerdotes. Sigan construyendo esa fuerza que yo pude advertir el 8 de marzo”.

Palabras de Pichetto

El presidente del bloque Justicialista del Senado, Miguel Pichetto, reconoció el presidente Mauricio Macri haber habilitado el debate sobre el aborto en el Congreso, pero cuestionó: “La opinión del presidente no puede ser abierta frente a una decisión de esta naturaleza. Debería haberse comprometido a que esta ley saliera, así la Argentina sería un poquito más justa”.

Tras el discurso de la expresidenta Cristina Kirchner, Pichetto consideró al siglo XXI como el siglo de la mujer. “Y el que no comprenda esto va a quedar fuera de la historia”, estimó.

“Aquellos que sientan, piensen y asuman la religión, seguramente no van a realizar ningún tipo de acción que vulnere las normas religiosas. Pero la religión no puede imponerle al conjunto del país y del Estado, el pensamiento, la visión religiosa sobre normas que son de naturaleza civil del Estado laico. Ese es el verdadero corazón del debate”, puntualizó el rionegrino, lamentando no haberlo abordado antes. “Creo que hubiera completado un círculo de derechos humanos, de derechos fundamentales, de reconocimientos importantes en términos de debates ciudadanos que se dieron en el gobierno anterior”, expresó.

Pichetto señaló que el del aborto es un tema que “fundamentalmente implica la libertad y el derecho de la mujer como un nuevo reconocimiento social, pero también, en un país como el nuestro, con profundas desigualdades, con grandes asimetrías sociales”. A su juicio, eso es lo que hay que reparar; “es una cuestión de políticas de salud pública”.

El cierre de la ronda de oradores estuvo a cargo de la tucumana Silvia Elías de Pérez y del formoseño Luis Naidenoff, por el rechazo y a favor, respectivamente.

Informe: LN, Parlamentario.com y Agensur.info

0 comentarios :

Publicar un comentario