jueves, 16 de junio de 2016

Esto es políticamente triste / AHORA NO ME CONOCÉS

Por Martín Risso Patrón
« [...] Cristina y Néstor no sabían que el hombre robaba plata, y no era un cuatro de copas  [...]» - [Juliana Di Tullio, diputada nacional FpV]
« [...] José López no tiene nada que ver con De Vido [...]» - [Héctor Recalde, jefe del bloque FpV en Diputados].
« [...] Ojalá les caiga el Apocalipsis a estos chorros [...]» - [José Ottavis, legislador FpV].

 Con olor a bosta, pero unidos

La soberana Cámara de diputados de la República negó el pedido judicial de allanar las dependencias familiares de Julio De Vido. Al menos ese fue el resultado de la convocatoria sobre tablas incluyendo la petición en una sesión ordinaria que tenía otra agenda, al no dar quórum el bloque kirchnerista, el martes 15; si bien expresamente no emitió dictamen, la Justicia al no recibir autorización expresa, se debe inhibir de actuar sobre los fueros del legislador. Como siempre, el síndrome antidemocrático K se hizo presente en el Congreso: Cuando eran Poder, “...acá no se discute nada; se aprueba y listo” como supo decir Agustín Rossi en una de las tantas patoteadas legislativas; hoy, del mismo modo, dijeron “...aquí no se aprueba nada, porque no se discute...” y se fueron de lo más truchos. Se negaron a aprobar la inclusión en la Orden del día del petitorio judicial. Por ahora zafaroni De Vido de cualquier requerimiento de Usía; todos preocupados y haciendo fintas provocadoras. Todos, con olor de la misma bosta, pero juntos. José López, guardapolvo. Como debe ser.

Entonces me suena el gotán en la cabeza, Don Sencillo, sí, ese del 41, de Baliotti y Giampé: “Ahora no me conocés, me borró tu ingratitud...”. Claro pues: José Francisco López, hoy en el candelero negro, justamente lamenta eso de sus kumpas, de los cuales fue una suerte de primus inter pares, dicho esto con todas las letras, Doña Clota ¿y sabe por qué? Sencillamente porque es producto del primer retoño K de la genética nestorista. Cuando los Ottavis, las Di Tullio y los aterrorizados ninguneadores de ahora mismo todavía ni idea tenían del proyecto Nac&Pop, don López se decía de che con Néstor, futuro dios.

Hombre de absoluta confianza del líder [si es que alguna vez éste tuvo confianza en alguien, y si fue líder], el tristemente ninguneado López hoy, amarrado al duro banco de la sórdida gayola era el siete de espadas [Di Tullio hizo este único reconocimiento de él: “no es un cuatro de copas...”, dixit]. Por algo estuvo desde la primera hora junto al Arq. De Vido [macho de bastos, pa’l caso], primigenio y permanente custodio de los valores K, los unos y los otros, se entiende. Entre micrófono y micrófono, en una entrevista radial disparó con sapiencia bíblica el conocido José Ottavis de X.: "...ojalá este sea el apocalipsis de los chorros de la política". Recordado como el defensor a ultranza de tanto corrupto, en su gestión legislativa platense. "Los argentinos somos otra cosa, no somos Jose López" sentenció al final. El Apocalipsis, según Ottavis de X.

Ahora resulta que para los kumpas, López no existe; ¿quién es éste? ¡Chorro, que te agarre el Apocalipsis!  Sin darle siquiera el bálsamo del silencio, que  con el mismo ninguneo, le administran a Báez, Lázaro.

La corpo K se defiende haciendo fintas, como un payaso que va de boxing. Los Recalde, los Kunkel y los zafadores de estilo se hacen los provocadores, como Recalde padre que sueltísimo de cuerpo analiza y pontifica ante la tele, ofuscado, sobre la corrupción en la política argentina; lo hace desde el cuarto círculo dantesco en el que se encuentra, y que lo sabe; ese donde los puso el mismo José López: el cuarto infierno donde los condenados arrastran pesadas talegas de oro y se pelean entre ellos ante la visión de sus apetencias terrenales. Grande, Dante.

No comernos el amague

Hacen de patético gallo provocador orinando sobre las millonadas que van apareciendo, las que le fueron choreando al Pueblo, y mandan a la hoguera a aquellos que hacían el laburo sucio pero sustancioso, y por hoy estéril. Sienten una rara mezcla de envidia y asco, los Kunkel, los Recalde, las Di Tullio y las Conti y Bonafini, y muchos otros del proyecto. Y pretenden que nos comamos el amague. Muñecos de pelotero.

Todos contra NCK

La corpo K implosiona, Paisanos; de eso no cabe ninguna duda; Ella está en el penúltimo cuadro del tablero, llegando al final, al borde, acorralada como en el juego del Go; alguien está despojándola de la guita popular para retornarla a su legítimo bolsillo, así de simple. Báez, y los López [Cristóbal y José, que nada tienen en común que no sea la estirpe de chorros de elite] son patrones de un solo bolsón que intenta ser literalmente soterrado por estos cavadores de la propia zanja en que han metido a la República, y de la cual morderán el polvo.

Con Báez, fiel y originario admirador, militante y guardatodo de confianza de NCK, haciendo la última movida sin periodistas ni abogados ante la Cámara Federal Penal: “Canto todo, pero me lo sacan a Cassanello...” ¿Por qué don Lázaro? “...porque la está haciendo zafar a Cristina y al hijo mandándonos al carajo a mí y a los míos... Por eso”. Con la cáfila sabihonda, pulcra y moral de los Recalde, los De Vido, etcétera, diciendo ¿yo señor...? ¡...no señor...! esto se convirtió ni más ni menos que en una siniestra palada extra de cemento sobre la tumba del que te dije, sólo pa’ que zafe la que también te dije. Golpe a la línea de flotación de cualquier memoria de Néstor. Implosión del kirchnerismo, Don Sencillo.

Próximamente en esta misma sala, el capítulo Indalo, con Cristóbal y su troupe “con olor a oveja” [como diría Jorge Francisco].

Una última cosita y nos vamos

Ya que hablamos de curas, recuerdo que, según el periodista especializado en cuestiones religiosas, Sergio Rubín, en un informe dado por el canal de noticias TN, el convento de las monjas orantes y penitentes fue la última residencia en vida de Rubén Di Monte, que fuera Arzobispo de Luján-Mercedes, entre 2000 y 2007, al que fuera impulsado como candidato por el primado vaticano en la Argentina de entonces Jorge Mario Bergoglio.

Fue precisamente la sede Luján la que a partir de los sucesos aquí comentados, puntualmente se encargó de aclarar que las monjas orantes y penitentes de María de Fátima no pertenecen a la Curia, siendo un grupo privado católico. ¿Habrá sido un invento de Di Monte para que lo cuiden en su dorado retiro jubilatorio? Justamente murió este prelado el 18 de abril, justo dos meses antes de estos sucesos de la guita, el convento, las mojas viejas, el soborno no aceptado por los canas, el subfusil calibre 22 y los 10 palos verdes, los yenes y los euros, y el posible entierro al pie de sus cipreses, no del cuerpo de Di Monte, si no de la variada y multicolor billetería que José Francisco López, patético estibador sin puerto, arrojaba en bolsas una madrugada de éstas por la cerca del convento. No se sabe si murió en el baño, Di Monte, como se estila por estos años.

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