domingo, 22 de noviembre de 2015

MACRI ES EL NUEVO PRESIDENTE

Poco después de las 21:30, Daniel Scioli reconoció su derrota y saludó al triunfador en el primer balotaje de la historia argentina.

Nacionales - Mauricio Macri triunfó en el balotaje y es el nuevo Presidente de la Argentina, en una jornada electoral tranquila pero muy beneficiosa para su alianza Cambiemos, que ha derrotado por una diferencia de casi siete puntos, al Frente para la Victoria, que llevó a Daniel Scioli como candidato.

Es la primera vez que su partido, el Pro (Propuesta Republicana), junto a diversas fuerzas montadas sobre el poder territorial de la UCR, logra la primera magistratura nacional, otorgándole a sectores que se suman a la vida política desde la actividad empresaria la chance de gestionar el Estado nacional y de fijar una agenda propia para el país.

El candidato del oficialista Frente para la Victoria, habló cerca de las 21:30 y reconoció su derrota. “Acabo de hablar con el ingeniero Macri deseándole buena suerte en su gestión”. A la misma hora en que Scioli hablaba al país, las cifras oficiales del balotaje, con casi el 71% de las mesas escrutadas, indicaban que Mauricio Macri se imponía por el 53,19% de los votos contra el 46,81% de Scioli, una diferencia que ya resultaba irreversible para el postulante del oficialismo.

El nuevo presidente

Conocido popularmente como presidente del club Boca Juniors y por su gestión transformadora al frente de la entidad, Macri se sumó a la política en 2003, cuando creó el partido Compromiso para el Cambio. En 2007 se transformó en la alianza Pro y, con ese nombre, ganó por primera vez el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Su compañera de fórmula es Gabriela Michetti, quien también lo acompañó en la jefatura de Gobierno porteño.

Llegará al poder en simultáneo con la salida de Cristina Fernández de Kirchner, tras 12 años de gobierno junto a su marido, Néstor Kirchner, y como su principal opositor, rol en el que consiguió consolidarse y, de esa forma, dejar en el camino o sumar detrás de sí a figuras como Sergio Massa, un peronista bonaerense que quedó fuera del balotaje, o los mendocinos Ernesto Sanz y Julio Cobos, que también querían ser candidatos presidenciales y acabaron por apoyarlo.

Scioli, por su parte, fue ungido como candidato por el oficialista FPV dejando en el camino a una serie de aspirantes que representaban más cabalmente que él al gobierno que concluye. Lo decidió Cristina Fernández de Kirchner y logró alinear junto a su candidato a vicepresidente, Carlos Zannini a casi todos los que quedaron en el camino, salvo a Florencio Randazzo, quien coqueteó en todo momento con la oposición y nunca cedió en sus críticas contra la real capacidad de gestión del gobernador bonaerense que se quedó sin el gobierno provincial -que ganó la macrista María Eugenia Vidal- y sin el Sillón de Rivadavia.

Macri nació hace 56 años en la ciudad bonaerense de Tandil aunque se crió en San Isidro, en donde concurrió al tradicional colegio Cardenal Newman, y allí conoció al empresario Nicolás Caputo, uno de sus hombres más cercanos y consejero político en la intimidad.

Con éxitos deportivos notables aunque también algunas polémicas (con Diego Maradona y Carlos Bianchi, entre las más famosas), Macri usó como trampolín la popularidad que le brindó Boca y armó Compromiso para el Cambio, marca electoral con la que compitió en 2003 por primera vez por el gobierno porteño, perdiendo en balotaje con Aníbal Ibarra.

En 2005 ganó la elección parlamentaria en la Capital (ya con PRO como partido, que había cofundado con Ricardo López Murphy) y en 2007, con Gabriela Michetti como compañera de fórmula, se hizo con la Jefatura de Gobierno, ganando el balotaje al entonces ministro de Educación, Daniel Filmus.

Con un inicio con varios errores y dificultades -que desde la cúpula del PRO hoy admiten- como la denuncia por espionaje del funcionario Ciro James o por la labor de la UCEP, Macri se erigió como uno de los jefes de la oposición y llevó a su espacio político a ganar todas las elecciones en el bastión porteño desde entonces.

Tras un amague en 2011 de lanzarse a la Presidencia, eligió jugar por la reelección (que ganó, también a Filmus) y definió en 2013 comenzar un armado territorial a nivel nacional de cara a competir en la carrera presidencial, siempre con la provincia de Buenos Aires como el distrito más esquivo, por lo que asignó la tarea de crecer allí a su vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal.

En 2014, en forma gradual y con más bajo perfil (lo que lo diferenció de Sergio Massa), Macri articuló buenos lazos con referentes de la UCR de todo el país y pidió a sus dirigentes porteños que pasen a militar a la Provincia, por lo que comenzó a posicionar a varios referentes en el conurbano, algunos de los cuales lograron triunfar el 25 de octubre y alzarse con intendencias.

El punto de inflexión de PRO fue la Convención Nacional de la UCR en Gualeguaychú, cuando el partido radical, de la mano de Ernesto Sanz, decidió (por una escueta diferencia en votos) aliarse al macrismo y a la Coalición Cívica, en un frente electoral que se llamó Cambiemos.

En el interín, Macri debió enfrentar uno de sus más ásperos conflictos internos en el PRO, cuando no pudo convencer a Gabriela Michetti de declinar su candidatura en la primaria por la jefatura de gobierno porteña con Horacio Rodríguez Larreta, su elegido, que finalmente ganó la interna y luego la elección porteña ante Martín Lousteau (UNEN).

Macri obtuvo el segundo lugar más votado tanto en las PASO presidenciales como en la elección general del 25 de octubre pasado, y logró el objetivo principal fijado por su partido: forzar un balotaje presidencial -el primero de la historia argentina- y disputar mano a mano con el oficialismo para suceder a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Informe: Agencias y Agensur.info

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