miércoles, 29 de abril de 2015

Diagnóstico simplista

Una inflación elevada no se baja sólo reduciendo la emisión de dinero 
y el déficit fiscal.

Por J. Valeriano Colque (*)

Mauricio Macri mencionó,‭ ‬y Carlos Melconián justificó,‭ ‬un objetivo de‭ ‬10%‭ ‬de inflación durante el primer año de su eventual gestión.‭ ‬Tal cosa es difícil y,‭ ‬en todo caso,‭ ‬posible sólo con una estrategia distinta de la planteada.

Mauricio Macri planteó esta semana su objetivo,‭ ‬en caso de llegar a la Presidencia en diciembre de‭ ‬2015,‭ ‬de lograr una inflación en torno al‭ ‬10‭ ‬%‭ ‬en su primer año de gestión.

Su asesor económico Carlos Melconián planteó luego en varios medios que tal objetivo es posible,‭ ‬y que la forma de hacerlo es reduciendo drásticamente la emisión monetaria a partir de una reducción del déficit fiscal‭ (‬se supone que recortando gastos,‭ ‬ya que no está en los planes aumentar impuestos sino,‭ ‬por el contrario,‭ ‬reducirlos‭) ‬y de financiamiento genuino del déficit remanente‭ (‬se supone que colocando deuda pública‭)‬.

Ambas declaraciones,‭ ‬pero especialmente las de Melconián,‭ ‬reflejan un diagnóstico simplista de un fenómeno tan complejo como el de la inflación‭ (‬lamentablemente no son los únicos.‭ ‬En el fondo,‭ ‬el argumento es:‭ ‬si el exceso de emisión de dinero de los últimos años ha generado alta inflación,‭ ‬reducir drásticamente la emisión de dinero debería permitir bajarla rápidamente.

La inflación elevada no funciona de ese modo.‭ ‬Una emisión excesiva de dinero genera inflación pero,‭ ‬una vez que la inflación ya es elevada,‭ ‬comienzan a operar procesos económicos que hacen que una reducción en el ritmo de emisión de dinero no reduzca la inflación.

Así fracasó la política anti-inflacionaria monetarista de José Alfredo Martínez de Hoz en‭ ‬1977‭ ‬y‭ ‬1978.‭ ‬Redujo la cantidad de dinero,‭ ‬en términos reales,‭ ‬es decir,‭ ‬descontando inflación,en un‭ ‬15‭ ‬%‭ ‬entre junio del‭ ’‬77‭ ‬y junio del‭ ’‬78,‭ ‬y la inflación pasó del‭ ‬149‭ ‬%‭ ‬anual en junio del‭ ’‬77‭ ‬al‭ ‬189‭ ‬%‭ ‬anual en junio del‭ ’‬78.‭ ‬Y la economía se hundió en una recesión,‭ ‬como consecuencia de las altas tasas de interés generadas por la contracción monetaria.

Así fracasó también la política económica este año.‭ ‬El Banco Central redujo la cantidad de dinero,‭ ‬en términos reales,‭ ‬un‭ ‬17‭ ‬%‭ ‬entre julio de‭ ‬2013‭ ‬y julio de‭ ‬2014,‭ ‬y la inflación pasó del‭ ‬25‭ ‬%‭ ‬anual en julio de‭ ‬2013‭ ‬al‭ ‬40‭ ‬%‭ ‬anual en julio de‭ ‬2014,‭ ‬con la economía en medio de una recesión.‭ ‬Igual resultado,‭ ‬en magnitudes diferentes,‭ ‬que el obtenido por Martínez de Hoz.‭ ‬Esto no debería sorprender,‭ ‬de hecho,‭ ‬lo que está ocurriendo hoy.‭ ‬Así suelen fracasar los planes anti-inflacionarios monetaristas.

Porque una vez que la inflación es alta,‭ ‬se activan procesos de inercia inflacionaria por los cuales salarios aumentan porque subieron los precios y precios aumentan porque subieron los salarios.‭ ‬Un círculo vicioso que no se rompe ni se modera reduciendo la emisión de dinero.‭ ‬Un fenómeno directamente ignorado por los enfoques monetaristas.

Si el Gobierno que asuma en diciembre de‭ ‬2015‭ ‬reduce drásticamente el déficit fiscal o consigue suficientes fuentes de financiamiento externo‭ (‬ambas cosas muy difíciles de lograr durante los primeros meses de gobierno‭)‬,‭ ‬y puede así reducir drásticamente la emisión de dinero,‭ ¿‬logrará convencer a los sindicatos,‭ ‬con paritarias que comenzarán a pocos meses de iniciada la gestión,‭ ‬de que acepten aumentos salariales en torno al‭ ‬10‭ ‬%,‭ ‬para permitir una inflación de ese nivel durante‭ ‬2016‭?

Si no lo logra,‭ ‬y los aumentos salariales son del‭ ‬30‭ ‬%‭ ‬o‭ ‬40‭ ‬%,‭ ‬algo razonable teniendo en cuenta la inflación que seguramente habremos tenido en‭ ‬2015,‭ ‬los precios subirán a lo largo de‭ ‬2016‭ ‬presionados por los aumentos de costos asociados a aquellos aumentos salariales.

Imposible,‭ ‬en ese contexto,‭ ‬lograr inflación del‭ ‬10‭ ‬%,‭ ‬aun habiendo reducido drásticamente la emisión de dinero.‭ ‬Con el agravante de que reducir la emisión de dinero mientras precios y salarios siguen la inercia previa es muy recesivo,‭ ‬como lo muestran las experiencias de finales de los‭ ‘‬70‭ ‬y de este año.

Claro que el próximo Gobierno podría lograr acuerdos de precios y salarios compatibles con una inflación del‭ ‬10‭ ‬%‭ ‬anual y acomodar la política fiscal y monetaria para que todo cierre‭ (‬con la dificultad de contener la inflación mientras aumentan las tarifas por reducción de subsidios‭)‬.‭ ‬Esa es la lógica de los planes anti-inflacionarios heterodoxos.

Pero para eso hay que entender que una inflación elevada no se baja sólo reduciendo la emisión de dinero y el déficit fiscal.

Es decir,‭ ‬es necesaria una estrategia diferente a la propuesta por Melconián.

La propuesta de Massa

Sergio Massa,‭ ‬con aspiraciones a gobernar el país desde‭ ‬2015,‭ ‬repitió,‭ ‬como lo viene haciendo desde el año pasado,‭ ‬su propuesta para bajar la inflación.‭ ‬Consiste en fomentar la inversión y atraer capitales externos.

Es un mensaje que suena bien.‭ ‬Nadie podría estar en contra de promover inversiones,‭ ‬y hasta el actual oficialismo está tratando de obtener dólares en el exterior.‭ ‬Pero es un mensaje sin consistencia.‭ ‬Así no se reduce una inflación del‭ ‬30‭ ‬%‭ ‬anual.

El razonamiento,‭ ‬común entre muchos políticos,‭ ‬e incluso economistas,‭ ‬como algunos de los que asesoran a Massa,‭ ‬es el siguiente.‭ ‬Si hay inflación elevada,‭ ‬es porque la demanda de bienes es mayor que la oferta de bienes.‭ ‬Por lo tanto,‭ ‬en lugar de reducir la demanda de bienes‭ (‬algo que ningún político quiere hacer‭) ‬conviene aumentar la oferta de bienes.‭ ‬Y para eso hacen falta inversiones.‭

La ficción del razonamiento está en el hecho de que las inversiones son siempre primero más demanda de bienes y luego más oferta de bienes.‭ ‬Cuando las empresas invierten,‭ ‬demandan distintos bienes,‭ ‬como maquinarias,‭ ‬herramientas,‭ ‬computadoras,‭ ‬materiales de construcción,‭ ‬entre muchos otros.‭ ‬Y recién luego de que esas inversiones maduran,‭ ‬lo cual puede llevar mucho tiempo en algunos sectores,‭ ‬comienza a aumentar la capacidad de producción de los bienes para los cuales se realizaron las inversiones.

En un contexto de alta inflación,‭ ‬agregar más demanda de bienes‭ (‬la demanda de bienes de capital‭) ‬aumenta,‭ ‬en lugar de reducir,‭ ‬los desequilibrios entre demanda y oferta de bienes y por lo tanto aumenta,‭ ‬en lugar de reducir,‭ ‬la inflación.‭ ‬Hay que fomentar las inversiones,‭ ‬claro que sí,‭ ‬pero por otros motivos.‭ ‬El fomento a las inversiones tendría que formar parte de una agenda para el crecimiento,‭ ‬pero no de la agenda anti-inflacionaria.

La inflación es un fenómeno complejo.‭ ‬Tal vez uno de los fenómenos más complejos de la economía,‭ ‬y seguramente por ese motivo sigue habiendo en Argentina tanta confusión al respecto,‭ ‬a pesar de tantas décadas de inflación crónica.‭

Pero el mundo aprendió cómo se baja una inflación elevada,‭ ‬y en Argentina tenemos una historia muy rica al respecto,‭ ‬con planes anti-inflacionarios que han funcionado‭ (‬pocos‭) ‬y que han fracasado‭ (‬muchos‭)‬.

Cuando la inflación es baja,‭ ‬la clave para reducirla son las políticas macroeconómicas vinculadas al déficit fiscal,‭ ‬la emisión monetaria y el tipo de cambio.‭ ‬Por eso Brasil,‭ ‬cuando quiere bajar su inflación‭ (‬digamos,‭ ‬del‭ ‬6,5‭ ‬%‭ ‬al‭ ‬5,5‭ ‬%‭ ‬anual‭) ‬reduce gasto público,‭ ‬sube tasas de interés o aprecia su moneda,‭ ‬o hace una combinación de estas políticas.

Cuando la inflación es alta,‭ ‬la clave para reducirla es combinar equilibradamente políticas macroeconómicas‭ (‬fiscales,‭ ‬monetarias y cambiarias‭) ‬con políticas de ingresos.‭ ‬Estas últimas tienen múltiples formas,‭ ‬desde acuerdos con empresarios y sindicatos,‭ ‬hasta congelamientos de precios y salarios,‭ ‬con un objetivo común:‭ ‬moderar el ritmo de aumentos de precios y salarios,‭ ‬para reducir el proceso de‭ “‬inercia inflacionaria‭”‬,‭ ‬por el cual,‭ ‬si todos creemos que la inflación será del‭ ‬30‭ ‬%,‭ ‬todos tratamos de ajustar precios y salarios por el‭ ‬30‭ ‬%,‭ ‬y la inflación termina entonces siendo del‭ ‬30‭ ‬%.

Martínez de Hoz fracasó a fines de los‭ ‬70‭ ‬por aplicar políticas macroeconómicas sin suficientes políticas de ingresos.‭ ‬Gelbard/Gómez Morales/Rodrigo fracasaron a mediados de los‭ ‬70‭ ‬por aplicar más políticas de ingresos que políticas macroeconómicas.‭ ‬Sourrouille acertó en‭ ‬1985‭ ‬aplicando equilibradamente ambos tipos de políticas,‭ ‬pero fracasó entre‭ ‬1987‭ ‬y‭ ‬1989‭ ‬cuando volvieron el déficit fiscal y la emisión monetaria,‭ ‬y sólo quedaron,‭ ‬del plan original,‭ ‬los congelamientos de precios.

Argentina está nuevamente en una situación delicada como consecuencia de políticas económicas equivocadas.‭ ‬Seguirá repitiendo fracasos si quienes pretenden gobernarla,‭ ‬y sus asesores,‭ ‬no han aprendido suficiente de nuestra larga y dramática historia económica.

‭(*) ‬Economista

© ‬Agensur.info

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