miércoles, 24 de octubre de 2012

¡No Señora Comandante Suprema de las Fuerzas Armadas, no! [Así no se hace campaña...]

Por Martín Risso Patrón
«Mientras yo sea presidenta se podrán quedar con la fragata [Libertad], pero con la libertad, la dignidad, de este país no se va a quedar nadie [...] el día que yo deje de ser presidenta ya no será mi responsabilidad y será responsabilidad del que le toque y también del que lo vote. Hay que empezar a tomar responsabilidades no solo por lo que votamos sino también por los que votamos [...]».

[Abogada Cristina Elisabeth Fernández, presidente de la República Argentina - En El Tribuno, Salta, 23 de octubre de 2012].

De signos y símbolos 

La Fragata Escuela [Q-2] ARA “Libertad”, digna sucesora de la “Sarmiento” está siendo mancillada como objeto, como reliquia y como símbolo; eso a la vista y paciencia de los custodios responsables del patrimonio histórico, cultural y concreto de la República, que no son los marineros que la tripulan, sino los que forman parte del Alto Mando militar, presidido por la Abogada Fernández, a la sazón, Comandante Suprema de las fuerzas Armadas. No arreglan nada al respecto, ni con las pataletas all’ uso nostro, desbancando entorchados marinos que se comen la de goma que portan desde que los políticos se la pusieron.

Repito: El buque Insignia está siendo mancillado, y esto es un acto de mera declaración de guerra aquí, en Accra, en Rawalpindi, o en Beijing o Caracas, o en el fondo de mi casa donde vive el tortugo... Nos han declarado la guerra, y nuestra presidenta dice: “...mientras yo sea presidenta, se podrán quedar con la fragata...”. Díganle cómo reaccionó la Thatcher cuando un supuesto comerciante de chatarra quiso quedarse con cuatro chapas de los islotes del Atlántico Sur que eran antiguas bases balleneras, en uso de una patente argentina... O el desprecio de los colonos americanos de un cargamento de té inglés [por supuesto cosechado en Asia], que llevó a la Independencia de los EE.UU. O lo que hicieron con los amotinados del Bounty, también los ingleses... Nadie dijo: “Mientras yo sea primer ministro podrán quedarse con el té, o con el Bounty, o con las chapas flojas de las Georgias del Sur...”. Eso sí, en nuestro caso, el entorno limpió a almirantes, capitanes y capitanas, y están más dedicados a echarle la culpa a los montoneros que pujan por el poder interno o a cualquier otro, que a Clarín, a la Nación o a Doña Clota, por esta afrenta bélica a la dignidad nacional. Mientras Puricelli mira estólido, Timerman se come cada garrón en la ONU y la tripulación de la “Libertad” se incomoda usando el uniforme de la PatriaElla gesticula, y Timerman proclama la bajada de calzones: “Jamás un fondo buitre pudo apropiarse de una propiedad del gobierno argentino y no vamos a permitir de ninguna manera que los fondos buitre... etcétera”. Don Canciller, mire vea: La Fragata no es un objeto propiedad del gobierno... ¡es un símbolo de poderío bélico! Es el Estado el que le pertenece al símbolo!¿O no sabe lo que es una nave insignia? Sus hombres y mujeres tripulantes son gentes en armas... Juraron dar la vida por la República.

La Fragata”, como dice usted, Ellano es un signo, es un símbolo; está declarada como embajadora en todos los mares del mundo; porta la Enseña de la República a todos sus efectos... Pronto dirá usted, si le cuadra: “Que se lleven la Bandera, mientras yo siga siendo presidenta...”, y eso, de sólo imaginarlo es espantoso... Nadie acuerda arbitrariamente la vigencia de un símbolo: todo símbolo es lo que representa y se legitima a sí mismo, tiene significado universal... En cambio el signo es un arbitrario producto de algún acuerdo. ¿Se entiende entonces porqué eligieron a “La Fragata” para declararnos la guerra?

Nos declararon la Guerra 

Por favor no metan más la pata en las Naciones Unidas, ni en ningún lado; esto no es un simple quiquito me valga que nos hicieron... ¡nos declararon la Guerra, Señora! Nos la declararon... El Capitán al mando del buque debiera estar pensando seriamente en suicidarse, porque o una de dos: Obedece al nuevo Jefe, extranjero, por cierto, o considera que debe sucumbir con su nave [le activa unas cargas de dinamita con él mismo adentro, y chau] dignidad de marino que no se entrega ni entrega el arma que le confió la Patria, no usted ni su claque, Ella... Y sabemos que si algo tiene bajo los pantalones el Capitán  adivine cual opción debiera elegir. Haga saltar a aquel Canciller que considera a nuestra Nave Insignia como propiedad del gobierno... ¡Consejo de Guerra para él...! Y la verdad, no sé si para usted también... Por lo menos, Ella, cópiese del razonamiento universal sobre la soberanía que nos enseña la HistoriaSi vis pacem... ¡para bellum...! [Si quieres la paz, prepárate para la guerra].

No haga campaña con esto, porque mi voto es mi voto 

Entonces, ahora paso a otra cosa. Dijo usted Abogada Exitosaque lo que venga será responsabilidad del que vota. Nunca estuve más de acuerdo con usted. Porque MI  voto es MI voto. Y no va a ser usted quien determine si será un voto responsable o no. Me responsabilizo de MI voto, señora. Lo mismo que todo el padrón. Así que no ande haciendo campaña con la responsabilidad ciudadana del voto. Yo la voté a usted la primera vez, y ya lo ve... Es mi responsabilidad. No avente fantasmas, porque tienen las sábanas sucias...

Dedíquese a gobernar, Señora. Controle a sus obsecuentes, esos que la aplauden mirando con cinismo a las cámaras de televisión, cuando usted cachondea en las cadenas. Necesitamos de su inteligencia para sentirnos contenidos. No juegue al Déspota Ilustrado, Máter Familias de indignas cohortes. Usted debe administrar lo que el Pueblo quiere, no su voto... El Modelo no inventó ni la solidaridad, ni el Amor Social, ni la vejiga de los ángeles... No me venga señora con ese discurso... ¡Ah! Y no eluda sus responsabilidades como cuando afirma que cuando deje el Poder “ya no será mi responsabilidad y será responsabilidad del que le toque y también del que lo vote”.

Por aquello del Juicio de Residencia, ¿vio?

© MRP

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