
Lionel Messi
(Getty Images)
Por David Trueba
La salida de Messi del Barcelona rumbo a París fue inesperada y traumática. La directiva del club azulgrana tuvo los arrestos de confesar públicamente que sus cuentas son penosas y por lo tanto no podía renovar al jugador. Un año antes, Messi había vivido la debacle deportiva contra el Bayern de Múnich y había enviado un burofax a la entidad exigiendo marcharse.
