Por José
Ovejero
Cuando eres escritor y te preguntan “¿por qué escribes?” lo habitual es que intentes salir
del paso como puedes, porque a menudo ignoras la respuesta, o ha ido cambiando
con el tiempo, o hay tantas respuestas que es imposible resumirlas en una o
dos. Yo, durante un tiempo, respondía: porque pienso despacio. Y lo decía en
serio.
