| Beethoven: «Imposible dejar el mundo hasta haber producido todo lo que yo sentía que estaba llamado a producir». |
Por José Segovia
Con solo diez años, Ludwig van Beethoven era un niño con un enorme
talento musical. La gente pagaba por escucharlo tocar el piano en los conciertos que
organizaba su padre. Era un crío desastrado, retraído y taciturno que apenas
tenía amigos. A causa de su tez morena, su familia solía llamarlo Der Spagnol
(‘el español’).
