¡Felicidades! ¡No sólo por las fiestas de Navidad y Año
Nuevo, sino también por la ética periodística de Salta!
Porque desde la mañana de ayer ningún espacio de
comunicación pública le hiciera lugar a una supuesta y desgraciada situación
humana y política nacida en ninguna entraña propia o ajena de nuestros partidos
políticos.

