miércoles, 14 de septiembre de 2022

Cristina encerrada, La Cámpora sin fiesta y los puentes con la oposición


Por Analía Argento

Tres decisiones tomó el kirchnerismo, más allá del estado de conmoción que aún persiste por el ataque a Cristina Kirchner. La primera, mantener la gestión y hasta los viajes, como hizo Eduardo 'Wado' de Pedro que estuvo en Neuquén o Axel Kicillof que sigue con las visitas por el interior bonaerense y ayer, como todos los martes y jueves, se instaló en Pergamino. La segunda, ampliar el diálogo político. Y la tercera, rever la eficacia de los actos en plazas. Incluso se canceló una mega fiesta que lleva el nombre de Néstor Kirchner.

La Néstor Fest tuvo su primera edición virtual en el 2020. En diciembre del 2021 se hizo un evento presencial en el microestadio de Ferro. La tercera edición, con presencia de DJs y bandas, estaba programada para este sábado 17 de septiembre en el C Complejo Art Media de la calle Corrientes. Anunciado desde hace un tiempo, la venta de entradas anticipadas arrancó justo el jueves 1°, en las horas previas al intento de magnicidio contra Cristina Kirchner. Desde ese día no hubo más comunicación pública en las redes sociales del evento, ni de La Cámpora. Este miércoles se confirmó el adelanto de El Cronista y en la plataforma de venta de entradas se anunció la suspensión.

Silencio K

La otra gran decisión estratégica de Cristina Kirchner es el silencio. Continúa con su actividad como presidenta del Senado de la Nación pero no se ha mostrado en público desde el viernes 2 de septiembre, el día siguiente al atentado en su contra. Y no habla desde la noche del sábado 27 de agosto cuando pidió a los manifestantes, en una tarima en Uruguay y Juncal, que fueran a descansar después del reclamo en contra del vallado en los alrededores de su casa. Esa noche, consta ahora en la causa, los imputados trataron también de llegar a ella e incluso Fernando Sabag Montiel dijo en un mensaje haber tocado la espalda del gobernador Axel Kicillof.

Antes de hablar en público la Vicepresidenta espera el avance de la investigación judicial que cada día arroja nuevos datos: hasta ahora las conversaciones telefónicas entre los tres detenidos indican que buscaban alquilar un departamento frente al de la Vicepresidenta. Querían seguir sus movimientos.

CFK querellante

Este martes Cristina Kirchner hizo su primera aproximación a la causa y finalmente se presentó como querellante. Designó como abogados a Juan Manuel Urbeira y Marcos Aldazabal y solicitó que se les de acceso al expediente. Gregorio Dalbón la representará en la demanda civil.

En el kirchnerismo creen que no es tiempo de arriesgar hipótesis. Después de la detención de Sabag Montiel los investigadores establecieron la complicidad de Brenda Uliarte y de Agustina Díaz quien fue detenida en la madrugada de este martes. El teléfono de la novia de Sabag Montiel es clave para seguir los movimientos y los intercambios, hasta ahora, entre ellos.

Desde su despacho, donde mantiene reuniones pero con acceso más restringido, Cristina Kirchner sigue los acontecimientos y planea meticulosamente sus movimientos políticos. Algunos le sugieren que cuando reaparezca despegue de la otra causa judicial, la de Vialidad en la que el fiscal Diego Luciani pidió 12 años de prisión para ella.

También Máximo Kirchner bajó el perfil. De las reuniones que ambos mantienen con su círculo íntimo, con Axel Kicillof, Eduardo ‘Wado' de Pedro y Andrés Larroque, secretario general de La Cámpora, entre otros, surgió la idea de abrir el diálogo político hacia la oposición y en el amplio espectro del peronismo.

El viernes 2 de septiembre, el día siguiente al atentado, el oficialismo movilizó hasta Plaza de Mayo. El feriado decretado por el Presidente Alberto Fernández ayudó a que sindicatos, militantes, representantes de distintas organizaciones y gente que en forma espontánea quiso marchar, colmaran las inmediaciones a la Casa Rosada.

Tropa propia

Sin embargo, el dato que no soslayan en el oficialismo, es que la mayoría de quienes se movilizaron ese día son afines al Gobierno. "Se consolidó lo propio" repetían unos y otros en aquella jornada y en los análisis de los días siguientes.

A pesar de muchas especulaciones, Cristina Kirchner no habló. La única comunicación pública fue un tuit sin una palabra y sólo con la tapa del diario Clarín donde resaltó en rojo el título de una columna de opinión: "La bala que no salió y el fallo que sí saldrá".

A la misa convocada a Luján solo fueron por la oposición Eduardo Duhalde y tres intendentes radicales. Al homenaje por los 100 años que hubiera cumplido Antonio Cafiero fueron algunos pocos más: los menemistas Eduardo Menem y Carlos Corach, el intendente de San Isidro Gustavo Posse y el presidente de la UCR bonaerense Maximiliano Abad. Les agradeció su presencia, muy especialmente, el gobernador Axel Kicillof.

Frente a ese panorama, el kirchnerismo desplegó una estrategia de pinzas. De Pedro está hablando con algunos dirigentes opositores de peso (estos días lo hace en privado y sin dar pistas para evitar roces con la oposición) mientras que Larroque se ocupa del Frente de Todos: se lo vio conversar con Emilio Pérsico en Plaza de Mayo, jefe del Movimiento Evita con el que viene confrontando La Cámpora; también con Duhalde durante la misa. Y hasta tuvo una conversación informal, en la calle, días atrás con el ex senador Miguel Angel Pichetto cuando se lo cruzó a la vuelta del Congreso.

© El Cronista

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