martes, 15 de febrero de 2022

«ME LLAMA MUCHO LA ATENCIÓN LO QUE DISCUTIMOS EN ESTE JUICIO»

Alberto Fernández prestó declaración como testigo en 
el juicio a Cristina Kirchner por supuestos delitos en la 
obra pública en Santa Cruz

Alberto Fernández, durante la declaración que prestó en el juicio que se le sigue a
Cristina Kirchner por supuestos delitos en la obra pública en Santa Cruz. (Captura de video)

Judiciales
- El presidente Alberto Fernández negó este martes la existencia de "arbitrariedades" en la distribución de obra pública nacional y sostuvo que le llama "mucho la atención" lo que se debate en el juicio oral por presuntas irregularidades en la provincia de Santa Cruz, al declarar como testigo y responder preguntas de la defensa de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

El Presidente sostuvo que se trata de "decisiones políticas, no judiciables", al declarar como testigo ante el Tribunal Oral Federal 2 en el juicio que se sigue a la vicepresidenta Cristina Kirchner y otros imputados por supuestos delitos con la obra pública en Santa Cruz entre 2003 y 2015.

"Me llama mucho la atención lo que estamos discutiendo en este juicio porque son decisiones políticas, no judiciables", afirmó el Presidente durante su declaración en el marco de una causa denominada como "Vialidad".

Además, negó "arbitrariedades" en la distribución de obra pública nacional y descartó haber recibido instrucciones durante los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner para favorecer a Santa Cruz o a algún empresario en particular.

"Definitivamente no", respondió al ser interrogado sobre si supo de algún tipo de "acuerdo de voluntades" para beneficiar a Santa Cruz mientras fue jefe de Gabinete o en algún otro momento, y además aclaró que en el Estado "hay delegación" de funciones y "no existe posibilidad de que el Presidente pueda conocer cada obra pública".

“Hay una suerte de fantasía de que acá se juntaban dos o tres personas y decían mandémosle plata a alguien. En los hechos es imposible que eso pasara. Eso es lo que me llame más las atención de este juicio. Cuando vi el procesamiento de Cristina me llamo la atención”, añadió Fernández. En ese momento el juez Gorini lo interrumpió porque el presidente se estaba extralimitando en su respuesta.

El Presidente mantuvo un tenso cruce con el fiscal Luciani, quien minutos más tarde le preguntó por su relación con Lázaro Báez.

“A Lázaro Báez no lo conozco”, dijo en primera instancia. Aunque luego se desdijo y aclaró: “Lo vi una sola vez en mi vida en Calafate”.

Ante las repreguntas del representante del Ministerio Público, detalló: “Yo había viajado a Calafate con Néstor Kirchner, que estaba terminando su casa y lo conocí en el parque porque estaba haciendo alguna obra allí en Calafate; yo estaba con Néstor y él se acercó a saludar”.

Según precisó, ese encuentro -que estimó que fue en 2003 o 2004- incluyó muy pocas palabras: “Buenos días y mucho gusto”. “No lo vi nunca más en mi vida ni en Casa de Gobierno ni en Olivos ni en ningún lado”, especificó.

Visiblemente molesto, ante una consulta sobre las presuntas relaciones comerciales que mantenían los Kirchner con Báez, Fernández reiteró: “No lo conozco a Lázaro Báez, no sé qué hace de su vida, no sé qué empresas tiene, no sé qué vínculos tiene con gente; no lo sé”.

El jefe de Estado contestó que tampoco conoce a Ernesto Clarens, otro de los acusados en la maniobra investigada.

Cruces con el fiscal

La declaración del presidente Alberto Fernández como testigo en la causa de la obra pública que tiene como principales acusados a la vicepresidenta Cristina Kirchner y al empresario Lázaro Báez tuvo un pico de tensión entre el mandatario y el fiscal del caso Diego Luciani.

El defensor público presentó una planilla de un anexo de la Ley de Presupuesto en la que se percibía una diferencia de fondos entre la adjudicación de una obra vial en la Ruta N° 288 en el tramo La Julia y Tres Lagos, y el monto total que finalmente se asignó para que se desarrolle la misma.

De acuerdo a la planilla que presentó el fiscal, allí se puede advertir un sobrante de 75 millones de pesos. Luciani le preguntó a Fernández, quien declara como testigo por haber sido jefe de gabinete en ese momento, si conocía o tenía información extra para complementar y si la obra ya había sido adjudicada o estaba en proceso de adjudicación.

“Doctor (en referencia a Luciani) me da la impresión de que usted no me escuchó bien antes”. El Presidente aclaró en varias oportunidades que no recordaba cada una de las obras que incluían los proyectos de Presupuesto.

El fiscal aseguró que lo escuchó perfecto durante su declaración e insistió con su pregunta. A lo que Fernández replicó: “Ah pero entonces tiene un problema de comprensión”.

Los dichos del Presidente fueron considerados fuera de lugar. “No me falte el respeto, Doctor”, le dijo Luciani antes de que el juez Jorge Gorini lo interrumpiera porque Fernández se estaba extralimitando en su respuesta.

Para tratar de reconducir la declaración, el magistrado tomó la palabra y reformuló la pregunta. “Acá hay una inquietud en particular sobre una columna que integra un anexo de la ley de presupuesto y la intención era que aclare a partir de la lectura de esa información, respecto de esa obra”.

“De ningún modo quise faltarle el respeto, quise ser descriptivo. Esto lo que dice es en una planilla recursos que se destinan a una obra. ¿Qué pretende que le diga? No tengo la menor idea. Me podría preguntar por todas las otras, tampoco tengo la menor idea”, respondió Fernández.

El juicio

Fernández concurrió en persona a declarar ante el Tribunal Oral Federal 2, en el juicio que se realiza de manera semipresencial en Comodoro Py 2002, donde arribó pasadas las 9.30 en automóvil.

El Presidente ingresó directo a la sala de audiencias en el planta baja del edificio, que amaneció con un fuerte operativo de seguridad, y tras prestar juramento de verdad comenzó a responder preguntas que Beraldi le hizo de manera remota, conectado a través de la plataforma Zoom.

A la sala de audiencias ingresaron el Presidente, los tres jueces Jorge Gorini, András Basso y Rodrigo Giménez Uriburu y un secretario del Tribunal, Martín Cisneros, mientras que las restantes partes se conectaron de manera remota.

Desde el reinicio del debate oral tras la feria judicial de enero ya declararon como testigos otros exjefes de Gabinete de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, entre ellos Aníbal Fernández, Juan Manuel Abal Medina y Jorge Capitanich.

Los testimonios fueron pedidos por el abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, durante la etapa de instrucción suplementaria preparatoria del juicio en 2018.

El Presidente respondió preguntas de las defensas de los acusados que pidieron su testimonio y luego de las restantes partes. Para el lunes próximo está citado el presidente de la Cámara de Diputados y exjefe de Gabinete, Sergio Massa, quien declararía por videoconferencia.

En la causa se investigan supuestas irregularidades en la adjudicación de obra pública vial a empresas de Báez en Santa Cruz.

Informe: EC, Infobae, agencias y Agensur.info

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