jueves, 24 de septiembre de 2015

“HAY QUE ACABAR CON EL TRÁFICO DE ARMAS”

Ante el Congreso de Estados Unidos, Francisco condenó el “extremismo ideológico” y el “fundamentalismo religioso”.

Ante el Congreso norteamericano, el papa Francisco condenó el "extremismo ideológico",
el "fundamentalismo religioso" y el tráfico de armas. (Foto: Reuters)
Internacionales - El papa Francisco mostró este jueves ante el Congreso de Estados Unidos su perfil más político al condenar el tráfico de armas y el terrorismo. El Sumo Pontífice celebró incluso el acercamiento con países enemigos, en relación a las últimas negociaciones de Estados Unidos con Cuba e Irán.

"Deseo reconocer los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado", dijo el Pontífice.

Y respecto a la superación de conflictos, se preguntó: "¿Por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad?"

"Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas", reclamó.

El Pontífice también alertó contra el "extremismo ideológico" y el "fundamentalismo de índole religiosa", así como ante "el reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos".

El Papa, crítico del capitalismo desaforado, volvió a alertar de los peligros de servir al dinero. "Si es verdad que la política debe servir a la persona humana, se sigue que no puede ser esclava de la economía y de las finanzas", afirmó en el centro del que quizás sea el país más capitalista.

“Respuesta de esperanza, de justicia”

“La política es una expresión de nuestra necesidad”, dijo Francisco y agregó: “Nuestra respuesta tiene que ser una respuesta de esperanza, de justicia. Para resolver muchas de las crisis geopolíticas y económicas, incluso en el mundo desarrollado. Los esfuerzos tienen que tender al restablecimiento de la esperanza”.

“Debemos avanzar juntos como si fuéramos uno en un renovado espíritu de solidaridad. El reto es renovar el espíritu que ha hecho tanto bien a lo largo de la historia de los Estados Unidos”.

“Como muchos de ustedes, también soy hijo de inmigrantes. No le tememos a los extranjeros. Muchos de nosotros fuimos extranjeros. Sin embargo cuando un extraño nos haga un llamado no debemos repetir los errores del pasado”.

“Debemos vivir tan justamente como sea posible mientras educamos a nuevas generaciones para que no le den la espalda a nuestros vecinos. Debemos relacionarnos con los otros constantemente rechazando una mentalidad de la agresión”.

“Estamos viviendo una crisis que no se vivía desde la Segunda Guerra Mundial. Aquí en América miles de personas viajan para buscar mejores oportunidades para sus familias y sus hijos. Tenemos que ver sus rostros, sus historias y responder de una manera humana y fraterna a estos problemas. Hagan con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes. Si queremos seguridad, demos seguridad. Si queremos vida, demos vida. Si queremos oportunidades demos oportunidades”.

“Luchamos por la abolición de la pena de muerte. Una condena justa no debe ocultar la esperanza de la rehabilitación”.

El Papa también hizo mención a la encíclica “Lautado SI”, al señalar que “tenemos la obligación de evitar los deterioros más graves causados por la actividad humana”. “Debemos proteger la tierra y tenemos que redireccionar nuestro pasos”, sentenció.

Informe: Agencias

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