Por Claudio Zlotnik
La "buena onda" duró poco. O, en todo caso, menos de lo previsto. A la semana siguiente de la cumbre con los dueños de empresas líderes, en busca de consensos rumbo a un acuerdo económico y social, el Gobierno se plantó frente a los principales fabricantes de alimentos y los acusó de desabastecer las góndolas.

