Por The Economist
Empezaron el Mundial perdiendo contra Arabia Saudí, uno de los equipos menos favoritos del torneo. Los futbolistas argentinos lo terminaron como campeones, derrotando a Francia, la defensora del título, en la tanda de penales tras un emocionante empate a tres. Cuando Gonzalo Montiel transformó el penal decisivo, millones de argentinos se agolparon en la Avenida 9 de Julio, en el centro de Buenos Aires, lanzando petardos, entonando cánticos y haciendo sonar las bocinas de los coches. La Selección, como se conoce al equipo nacional, se llevó a casa la tercera copa de Argentina, y la primera en 36 años.




