
Alexander Haig, secretario de Estado norteamericano, y Leopoldo Fortunato Galtieri,
presidente de facto en 1982. (Foto/Víctor Bugge)
Por Martín Balza (*)
La incompetencia, las omisiones y los errores cometidos durante el conflicto abarcaron casi todas las áreas del Estado. Dentro de ellas, los factores diplomáticos y, obviamente, militares no fueron la excepción. El conocer el pasado nos ayudará a valorar el presente y prevenir nuestro futuro. Malvinas -y nuestra derrota- dejó muchas enseñanzas que, paradójicamente, otros países las capitalizaron más que nosotros.
