Tucumán 

14 de agosto, 2008
El Tribunal ordenará pericias caligráficas a algunas de las declaraciones anteriores.
Versiones encontradas entre testigos
durante el juicio histórico por genocidio

En el careo que realizó con los testigos Roque Cabral (ex juez de Instrucción Militar) y Raúl Molina (ex secretario del juez), José Gerez (ex oficial del Servicio Penitenciario) volvió a negar un rasgo de su firma y a poner en duda el contenido de la declaración que prestó frente a Cabral en febrero de 1984.


Después de una hora de declaraciones contradictorias que se registraron en el primer careo que se realizó en el juicio que se le sigue a los represores Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán ordenaron una pericia caligráfica para determinar la veracidad de la firma de José Víctor Geréz.
Se trata de la rúbrica que consta en el acta de declaración que realizó Gerez como ex oficial del Servicio Penitenciario del penal de Villa Urquiza frente al ex juez de Instrucción Militar Nº 76, Roque Ramón Cabral, en alusión a la salida del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse del penal de Villa Urquiza en la noche del 5 de abril de 1976.
Frente a Raúl Molina, ex secretario del Juzgado de Instrucción Militar Nº 76, primero; y a Roque Cabral, ex juez de ese Juzgado, después, Gerez volvió a negar su firma y la versión de la declaración que consta en un acta firmada el 6 de febrero de 1984 ante el ex juez Cabral. En ese escrito había declarado que el jefe del Penitenciario (Marcos Hidalgo) le había dado la orden del preparar el vehículo en el que debía trasladar a sus domicilios a los presos Guillermo Vargas Aignasse y Pedro Rubio tras la supuesta orden de libertad que se había emitido a favor de las víctimas. Esto fue negado en su primer testimonio de la tarde del martes pasado cuando el fiscal federal Alfredo Miguel Terraf pidió, en consecuencia, que sea detenido por presunto falso testimonio y que en forma urgente se ordene una pericia caligráfica para determinar la veracidad de su firma. Sólo a esto último dio lugar el Tribunal, tras el careo. El estudio de la firma estará en manos de peritos técnicos de la Policía Federal.
Gerez se enfrentó primero con Molina, quien dijo no reconocerlo pero ratificó que el acta firmada por ambos es verídica. "Está escrito y evidentemente por mí. Es lo que el señor (por Gerez) me ha dicho. No he falseado nada de lo que está escrito", dijo Molina cuando se le volvió a exhibir el acta de la polémica. Molina explicó que él redactaba las declaraciones en base a las preguntas escritas que le daba Cabral.
Luego se enfrentó con Cabral, quien, en un estado más nervioso que el martes pasado (en su primera declaración), también ratificó el escrito judicial firmado por él y dijo no conocer a Geréz, a pesar de haber dicho antes que estaba presente en todas las declaraciones.
Durante el careo, que duró alrededor de una hora, los tres trataron de desvincularse del caso Vargas Aignasse y en varias oportunidades dijeron no recordar el día de la polémica declaración en el Comando.
Gerez se vio más complicado ayer luego de la declaración de su ex subordinado Carlos Décima, quien declaró que fue Geréz quien le dio la orden de trasladar a Vargas Aignasse a su domicilio tras su supuesta libertad. Antes, Geréz había negado en todo momento esta versión, que ya constaba en su declaración frente a Cabral.


Fuente: www.primerafuente.com.ar





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