Tucumán 

Antonio Domingo Bussi en el banquillo de los
acusados: lloró en tres oportunidades y
reivindicó la represión durante la última
dictadura militar a la que él perteneció.
8 de agosto, 2008
El represor Antonio Domingo Bussi lloró y reivindicó el accionar de la dictadura.
El llanto del genocida

El martes proseguirá el juicio contra el represor Antonio Domingo Bussi. Durante la jornada de este viernes, se le quebró la voz en tres oportunidades. Dijo que los "muertos en combate no eran idealistas, sino traidores" y que el senador Vargas Aignasse delató a sus compañeros.


A las 15.10 finalizó la primera audiencia del juicio en contra de Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez por el secuestro del senador provincial Guillermo Vargas Aignasse el 24 de marzo de 1976. Luego de escuchar a Menéndez, quien se negó a declarar pero realizó una fuerte defensa de la dictadura militar y criticó el accionar del gobierno y la Justicia, el tribunal decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo martes a las 9.30, etapa en la cual comenzarán a declarar los 25 testigos de la causa.
El ex gobernador Antonio Domingo Bussi, en una polémica alocución, lloró en tres oportunidades y reivindicó su accionar.
Al comenzar su declaración, el militar retirado criticó a los médicos que concluyeron que está en condiciones de afrontar el presente juicio oral por violaciones a los derechos humanos, y que ignoraron el informe de los profesionales tucumanos que habían aconsejado no someterlo a las audiencias.
Entrando ya de lleno en su declaración, que fue leída en su totalidad, Bussi, sin sacarse la bigotera con la que recibe oxígeno suplementario, cuestionó como una "aberración jurídica" la "omisión sistemática, deliberada, arbitraria e intencional del marco histórico de la guerra que tuvo lugar en Tucumán" contra lo que llamó "la agresión marxista leninista".
Bussi señaló que "en Tucumán se llevaron a cabo acciones específicamente militares" y en tal sentido sostuvo que "la figura del desaparecido es un arbitrio psicológico de la subversión para disimular las bajas en combate".
"Había bandas de delincuentes y terroristas que procuraban con el terror y la muerte la toma del poder político de la Nación. Estas bandas no eran jóvenes idealistas, sino mercenarios y traidores de la patria que explotaron las necesidades extremas de los lugareños para convertirlos en carne de cañón y llevarlos a la guerra", expresó.


La acusación
En el caso particular de Vargas Aignasse, dijo que recibió una orden de detención "de la Junta de Comandantes en Jefe, a través del III Cuerpo de Ejército", a cargo entonces de Luciano Benjamín Menéndez, también sentado en el banquillo de los acusados.
Además, dijo que el senador provincial ofreció "frondosa documentación delatando a sus compañeros" a cambio de su liberación, lo que originó una fuerte polémica con el fiscal, quien le advirtió que no toleraría que "agraviara la memoria de un desaparecido".
Agregó también que "me siento una víctima del rencor y la venganza de los derrotados en los montes y las urnas, quieren destruirme como ciudadano, militar y político. Rindo mi más cálido reconocimiento al pueblo tucumano que tanto me ayudara para el éxito del Operativo Independencia".


Fuente: La Gaceta y www.primerafuente.com.ar





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