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Salta
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Nora Giménez
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14 de agosto, 2008
Increíble método de entrevista ideado por el equipo de prensa de la Ministra de Trabajo de Salta para poder "estar en todas partes".
Los periodistas mandan las preguntas y
ella responde a través de un cd de audio
Para que no queden dudas de la sintomatología de irrealidad del gobierno de Juan Manuel Urtubey, el equipo de prensa de la ministra de Trabajo, Nora Giménez, ha ideado un increíble método de entrevista: los periodistas de toda la provincia mandan las preguntas y la funcionaria responde a través de un cd de audio, listo para ser editado. Un asco.
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Con ministros y funcionarios acostumbrados a hablar de "periodistas estúpidos", desmintiendo a cronistas golpeados y dando clases magistrales de cómo debe informarse, al mejor estilo kirchneriano, la novedad ahora, es la ministra de Trabajo de Salta, Nora Giménez quién aporta su grano de arena a la deformación del periodismo, con la ayuda de su equipo de prensa.
Ya Cristina Fernández de Kirchner había desvirtuado la esencia de las conferencias de prensa, seleccionando a quiénes podían hacerle sólo una pregunta, sin derecho a repreguntar o a pedir aclaraciones de las respuestas. Así, la mandataria sorteó una insulsa reunión con la prensa, en la que respondió lo que se le dio la gana y no lo que se le preguntó.
En la misma tesitura y con la justificación de una imposibilidad espacio-temporal, la ministra de Trabajo de Salta instruyó a su equipo de prensa para que encuentren una manera de poder atender las inquietudes del periodismo de toda la provincia: se implementó, entonces, un método por el cual los periodistas con programas de radio que quieran entrevistar a la ministra, pueden enviar sus preguntas (se supone que escritas y por mail) y la funcionaria grabará las respuestas en un cd de audio que será enviado de regreso al trabajador de prensa, de manera que éste coloque el cd al aire, con las contestaciones ministeriales. No se aclara por cuál correo irá el cd y ni cuánto tiempo demorará en llegar a los hombres de prensa. Entre tanto, la realidad puede transformarse totalmente.
El método, que se pretende moderno y con la utilización de la tecnología de punta más accesible, es un fiasco que desvirtúa el sentido de una entrevista periodística. Aquí también, como en el caso de la presidente Fernández de Kirchner, no habrá ningún tipo de posibilidades concretas de repreguntas si la respuesta de la funcionaria no aparece todo lo claramente necesaria. Por otra parte, salvo que las preguntas que le sean enviadas al equipo de prensa, se "interpreten" por integrantes del equipo de prensa de Giménez (lo que será un ardid deshonesto y no natural), la ministra responderá y, si la respuesta no la satisface (a ella, no al periodista), podrá reeditarla o volverla a grabar hasta que el resultado final le aparezca como óptimo.
Si, en cambio, la funcionaria lee las preguntas que le envían y responde sin intermediarios de su equipo, caerá también en la falta de espontaneidad de editar las veces que quiera la respuesta que mejor le convenga. Se podrá argumentar que está bien la reedición para que la sociedad reciba las respuestas concisas y claras de la ministra. Lo que no está bien, es que se editen las respuestas, dando una sensación de seguridad argumental totalmente falsa. Es decir, se engañará a la audiencia que escuchará las contestaciones de Giménez creyéndolas espontáneas.
Finalmente, ese cd de respuestas que se enviará de regreso a los periodistas, deberá ser editado, a su vez, para agregar las preguntas como si el reportaje fuera en vivo o como si hubiera sido grabado durante una conversación real, lo que configuraría una deshonestidad profesional e intelectual que muchos trabajadores de prensa no aceptarán.
Lo peor de todo, es que desde el equipo de prensa de la ministra aseguran que "sabemos que lo ideal sería que ella salga en vivo y en directo", reconociendo que el método (inapropiado, inclusive técnicamente) se parece más a una metodología de campaña política (en 2009 hay elecciones) para salir en varios medios al mismo tiempo (aún con preguntas y respuestas diferentes), antes que a la clara obligación republicana de informar.
Además, el sistema se refiere a una sola clase de medios, el radiofónico. Sería atroz suponer que los canales de televisión provinciales pudieran llegar a aceptar un método similar: respuestas grabadas en dvd y después, a editarlas con la tecnología actual. Un total despropósito.
Parece mucho más simple la respuesta inicial del propio equipo de prensa ministerial: "este es el momento en que los funcionarios del ministerio pueden salir a hablar con los vecinos del interior. En la nómina de autoridades encontrarán que hay varios funcionarios con los que pueden contar siempre que los necesiten". Si la política del ministerio está adecuadamente proyectada al resto de los funcionarios, se supone que éstos podrán muy bien suplantar a la titular de la cartera ante la requisitoria periodística. Más simple, más llano y más sano.
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