30 de Octubre, 2008
Ismael Serrano presentó "Sueños de un hombre despierto"
Columnistas - Federico Alejandro Gauffin

Ismael Serrano presentó el miércoles a la noche, en el Teatro Provincial de Salta, Sueños de un hombre despierto, su nueva creación discográfica. La puesta en escena está ambientada en un pueblo costero imaginario llamado Peumayén ("lugar soñado"), donde se mezclan sueños y realidad.

El artista apela a la imaginación estableciendo con el público un "pacto ficcional" -que consiste en creer sin miramientos lo que él mismo dice-. Con esta complicidad, el joven cantautor -quien decidió dedicarse a la música por considerar que, para decir cosas, es más fácil hacerlo cantando- dio inicio a su espectáculo recorriendo las canciones de su nuevo disco y de su antiguo repertorio.

serrano_ismaelLos que ya conocen a Serrano saben que es un ferviente activista de los derechos humanos. En sus recitales, el artista expone de forma reflexiva muchos de sus pensamientos, intercalándolos entre tema y tema. Frases como "... un mundo mejor está más al alcance de la mano que de lo que nosotros creemos", quedan grabadas en las mentes de los espectadores. Quizás algunos podrán opinar que el espectáculo es muy largo (dura casi tres horas), que habla mucho, etc. Pero lo cierto es que el cantante entretiene con sus palabras y el tono de su voz es tan dinámico que mantiene a todos atentos.

El escenario está decorado sencillamente, con algunos objetos que sirven evocar al pueblo ribereño que propone: redes de pesca, una vieja radio de transistores, un farol y un salvavidas. Mientras que, apenas empieza el espectáculo, de fondo se divisa un atardecer con mar, en la garganta de Ismael suena la primera canción de la noche: Para médicos y amantes.

Esta vez, el cantante vino sólo con Fredi Marugán (que acompaña en guitarras y bajo). Lejos de críticas publicadas en otros medios, el espectáculo no necesita de más gente sobre las tablas, aunque Javier Bergia (músico que últimamente acompaña al solista español en sus giras) se hace extrañar.

A dos guitarras vibraron canciones de la nueva placa: Canción para un viejo amigo, Si se callase el ruido, Habitantes de Alfa-Centauro encuentra la sonda Voyager y Casandra. Es notable que varios de los nuevos temas tienen, entre sus protagonistas, a conocidos personajes de la mitología griega -como Sísifo, Casandra e Ícaro-. Es que las canciones de Ismael cuentan historias en el idioma universal de la música.

"Este disco me permitió cumplir un sueño: Cantar con Mercedes Sosa", expresó haciendo referencia a Zamba del inmigrante, su nueva creación, grabada en su último disco con la artista tucumana. También reflexionó: "es cierto que Europa planea convertirse en una fortaleza infranqueable. Ojalá esta canción sirva para cortar las distancias". Luego se excusó diciendo que "cantar una zamba en esta tierra es una gran responsabilidad" y bromeó: "es una zamba madrileña".

Los salteños festejaron cada broma del cantautor y, algo tímidos, tararearon las canciones de su nuevo disco. Pero el público se animó a más con los clásicos -coreó a viva voz Caperucita, Últimamente, Recuerdo, Vine del norte, La extraña pareja-, rió -con Canción del amor propio-, se emocionó -con Vértigo, A las madres de Mayo, El virus del miedo y Ahora- y estalló en aplausos -con Papá cuéntame otra vez y Ya ves-.

El trabajo musical de Ismael tiene un notable contenido social. Continuamente apela a la memoria histórica alentando a la gente a aprender de los errores y a no tener miedo porque "el miedo atomiza la sociedad, separa, aísla. Así que no tengas miedo, porque no estás solo, porque no estás sola."

La gira latinoamericana -que ya pasó por Méjico, Guatemala, Ecuador, Perú y Paraguay- continúa por la Argentina: el 30 de octubre en Jujuy (Teatro Hernández), el 1 y 2 de noviembre en Tucumán (Teatro Alberdi), el 4 en La Rioja y el 6 en San Juan.

 

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