Brasil  


El ministro de Justicia, Tarso Genro, dijo que
el gobierno dejará fuera de toda discusión el
respeto por la Ley de Amnistía.
(Foto Fabio Rodrigues Pozzebom/ABr especial
para Agensur)
12 de agosto, 2008
El presidente dijo que la interpretación de esta norma debe hacerla el Poder Judicial. Hubo malestar entre los militares por declaraciones del ministro de Justicia.
Lula no revisará la
Ley de Amnistía

Lula da Silva debió recriminar a su ministro de Justicia, Targo Genro, que la semana pasada había afirmado que la tortura no era un crimen político y debía ser excluida de la Ley de Amnistía. Molestia de los militares. Lula dijo que la interpretación de la norma debía hacerla el Poder Judicial y no el Ejecutivo.


El presidente Luiz Inácio Lula da Silva les llamó la atención a los ministros de Justicia, Tarso Genro, y a Paulo Vannuchi, de la Secretaría de Derechos Humanos, y decidió que el Ejecutivo no discutirá más la interpretación o la revisión de la Ley de Amnistía. Para el Gobierno, el debate debe ser conducido por el Poder Judicial.
La información fue dada por el propio Tarso, en el Palacio de Planalto, después de la reunión de coordinación política del gobierno. Desde Boa Vista, donde presenciaba un entrenamiento militar, el ministro de Defensa, Nelson Jobim, informó que pediría a Lula el fin de la polémica con los militares.
La polémica comenzó la semana pasada uando Tarso afirmó que la tortura no puede ser considerada un crimen político y debería ser excluida de la Ley de Amnistía. En respuesta, militares de reserva, con la presencia de algunos integrantes del servicio activo, realizaron un acto público para repudiar la iniciativa. En ese reunión en el Club Militar, fue divulgada la noticia a la que calificaron de "extemporánea, inmoral y fuera de propósito", en relación al propósito de revisar la Ley de Amnistía.
Después de la reunión en el Club Militar, Tarso dijo que no pedirá la revisión de la Ley de Amnistía, pero reafirmó la teoría de que la tortura no es un crimen político.
Según un integrante del gobierno, Lula llegó a advertir a Tarso y a decir a sus interlocutores que quiere un punto final a esa crisis. Lula, según esas mismas fuentes, no escondió su contrariedad por el surgimiento de ese debate.
"Eso es como una herida, su usted aprieta, sangra", habría dicho el presidente. A pesar de que no quiso hacer una censura pública a Tarso, a Lula también le molestó la extensión del episodio. Inclusive, antes de la realización del seminario en el Ministerio de Justicia, donde defendió el castigo a los torturadores, Tarso habría conversado con Lula sobre el asunto.
Tarso, entretanto, negó haber recibido una reprimenda del presidente por haber levantado un debate sobre el tema. "El presidente puede dar un tirón de orejas a cualquier ministro. Eso es de su competencia. Pero no hubo tirón de orejas", afirmó.
El ministro dijo que le relató a Lula lo que fue conversado en la audiencia pública de la Comisión de Amnistía del ministerio, y enfatizó que en ningún momento propuso en ese encuentro una revisación de la Ley de Amnistía.
"Nadie, en ningún momento, pidió la revisación de la Ley de Amnistía. Para mí, este asunto está terminado. No hay ningún problema del gobierno en relación con las Fuerzas Armadas
Y completó: "Obviamente, el presidente aceptó y tomó conocimiento de esa situación a través de mi relato. El presidente indicó que cualquier interpretación respecto de la Ley de Amnistía, debe ser hecha por el Poder Judicial y el Poder Judicial no va a comprometerse en esta discusión", dijo.
"El gobierno continúa trabajando con las cámaras que juzgan los procesos de amnistía y, obviamente, se trabaja en la cuestión de la memoria y de la información, a través de la Casa Civil", afirmó Tarso.
Las declaraciones de Tarso anticiparon la opinión de Lula sobre el asunto. Se esperaba que el presidente se pronunciara este martes, después de la ceremonia de presentación de los oficiales generales recientemente promovidos.


Fuente: O Globo - Traducción de Agensur.info



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